Cerrar su base en Santiago de Compostela y dejar de operar en Vigo, Tenerife norte, Valladolid y Jerez, además de recortar otros muchos trayectos en aeropuertos como el de Zaragoza, donde reducirá el 45% de sus plazas y eliminará tres de sus principales destinos: Fez, París y Palma de Mallorca, que desaparecerán de la parrilla a partir de noviembre. Esta ha sido la polémica respuesta de Ryanair al incremento del 6,5% de las tasas de Aena. El gestor aeroportuario está viviendo un auténtico terremoto con el recorte del 41% en los aeropuertos regionales, que cuentan con 600.000 plazas, y del 10% en las Islas Canarias, con otras 400.000, lo que sumo un millón de plazas en todo el país.
El consejero delegado de la aerolínea, Eddie Wilson, aseguró en una entrevista a Europa Press a finales de agosto que la compañía ha tomado esta decisión ante la «indiferencia» del Gobierno español, que está permitiendo que la infraestructura regional «se deteriore y esté infrautilizada». «Vamos a invertir donde podamos obtener un retorno», advirtió.
Uno de los primeros en valorar el ‘tijeretazo’ de la aerolínea irlandesa ha sido el economista Santiago Niño Becerra, quien ha explicado lo que puede suponer económicamente esta guerra entre Aena y la compañía de vuelos de bajo coste. «De momento, nadie tiene la potencia que tiene Ryanair, que además tiene opciones», ha señalado e, referencia al anuncio
El impacto de Ryanair en el turismo en España
De ello ha hablado Niño Becerra en el programa radiofónico La Ventana, de la SER. «Ryanair tiene una cuota de mercado en España del 27%, un 40% en Barcelona. Desde una perspectiva económica, Aena debería haber calibrado el impacto de Ryanair en la economía española«, ha asegurado.
La compañía irlandesa lidera el transporte áereo de pasajeros en España. Sus vuelos ‘low-cost’ son responsables de la llegada de un gran número de turistas al país durante todo el año. «Gran parte del 13% del PIB que genera el turismo viene por esta y otras empresas de bajo coste», ha explicado Niño Becerra.
«A una hora determinada, de un punto a otro solo suele haber una opción de vuelo. Con lo cual los precios no se verán fijados por el número de vuelos que haya, sino por la demanda», ha concluido el experto.















