Tras dos días de intensa búsqueda, la mujer alemana de 51 años que permanecía desaparecida desde el pasado miércoles por la mañana regresó ayer por su propio pie al domicilio familiar, aunque desorientada, según informaron los Bombers de Mallorca y Protecció Civil de Llucmajor.
Un nutrido dispositivo de efectivos se había activado ayer en busca de la mujer alemana, desaparecida en Cala Blava, en el término municipal de Llucmajor. Desde el pasado miércoles se desconocía su paradero y, tras la denuncia de su marido, su búsqueda se había intensificado por tierra y por el aire.
La Guardia Civil, que coordinó el operativo, había establecido el puesto de mando en el número 28 de la calle Son Granada de Cala Blava, a escasos metros de su domicilio. El helicóptero del instituto sobrevoló la zona y la oteaban desde el aire en busca de algún indicio del paradero de esta persona.
Por el mar, buceadores del Grupo Especial de Actividades WSubuacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil escudriñaron la costa en busca de algún vestigio de la mujer desaparecida. Mientras, a ras de suelo, efectivos del Grupo de Rescate e Intervención en Montaña (GREIM), Unidad de Seguridad Ciudadana de la Comandancia (USECIC) y patrullas del instituto armado rastrearon este punto.
También se habían sumado a estas labores voluntarios de Protección Civil de Llucmajor con perros. Los animales rastrearon las inmediaciones de los acantilados en búsqueda de algún indicio de la desaparecida.
A esas labores también se sumaron dotaciones del Grupo de Montaña de Bombers de Mallorca, procedentes de los parques de Inca y Sóller, y agentes de la Policía Local de Llucmajor. La completa ausencia de indicios del paradero de esta mujer convirtió su desaparición en inquietante.
Dos días sin noticias de ella
A esas labores también se sumaron dotaciones del Grupo de Montaña de Bombers de Mallorca, procedentes de los parques de Inca y Sóller, y agentes de la Policía Local de Llucmajor. La completa ausencia de indicios del paradero de esta mujer convirtió su desaparición en inquietante.
La última vez que esta mujer de 51 años, de nacionalidad alemana y de origen checo, fue vista fue sobre las once de la mañana del pasado miércoles. Al desconocer por completo su paradero, sobre las nueve y media de la mañana del jueves su marido denunció su desaparición a la Guardia Civil.
Las primeras labores de búsqueda se iniciaron el mismo jueves por la tarde. No obstante con la caída de la noche y la ausencia de luz solar se vieron obligados a suspenderlas.
A primera hora de la mañana, un importante despliegue de efectivos se ha producido en Cala Blava para tratar de localizar el paradero de esta mujer. Finalmente ha sido ella misma quien ha regresado a su domicilio, desorientada.














