El Dreamland Gran Canaria visita mañana (19.45 horas, Movistar Deportes) el Botxo -como se conoce popularmente a Bilbao- con una doble misión. Primero, intentar olvidar momentáneamente un sueño europeo que le llevará tras el encuentro en chárter hasta Sofía (Bulgaria) para jugar el martes el primer duelo de la final de la Eurocup, al mejor de tres partidos, ante el poderoso Hapoel Tel Aviv. Segundo, intentar amarrar en Miribilla un triunfo que podría dejar a los claretianos al término de la jornada 26 de la Liga Endesa con un colchón de tres victorias en su lucha por estar en el Playoff.
Curiosamente, su rival, el Surne Bilbao Basket, también disputará una final continental, la segunda de su historia. Su adversario en la pelea por el entorchado de la FIBA Europe Cup, el PAOK Salónica griego. Al contrario que a los amarillos, ese compromiso histórico no distrae tanto a los Hombres de Negro, pues disputan el primer duelo de su serie el miércoles 16 de abril.
Parada por tanto incómoda para un Granca que atraviesa su momento más dulce del curso con tres victorias consecutivas en los tres últimos compromisos ligueros (Manresa, Girona y Unicaja) y con un gen competitivo superlativo en los momentos calientes de los enfrentamientos que han devuelto la fe a la afición en su equipo.
Dinámicas contrapuestas
Pero también el choque de mañana supone para los claretianos una gran ocasión de aparcar la ACB consolidado en las plazas de Playoff. Su rival bilbaíno llega a la cita con muchas más dudas tras perder tres de sus últimos cuatro duelos de la Liga Endesa, lo que le deja a cuatro victorias de distancia de las plazas que dan acceso a las eliminatorias por el título.
Así pues, una derrota ante el Dreamland en Miribilla prácticamente cercenaría cualquier opción de los hombres de Jaume Ponsarnau de alcanzar ese logro, aunque para redimirse cuentan con la opción de ganar el segundo entorchado continental de la historia del Bilbao Basket.
Una plaza esquiva para los amarillos
Aunque el Granca se ha impuesto en 28 de sus 39 cruces directos con el cuadro vizcaíno, las tres últimas visitas a Miribilla se han saldado con derrotas. El último triunfo claretiano en el feudo vasco se remonta a la temporada 2020-21, curiosamente la de la pandemia -se jugó a puerta cerrada-, con Porfi Fisac comandando el banquillo amarillo y el actual seleccionador alemán, Álex Mumbrú, entrenando a los locales. En la holgada victoria isleña (71-92) destacó Matt Costello con un 28 de valoración (20 puntos, cinco rebotes y tres asistencias). De aquel equipo amarillo solo permanecen Andrew Albicy, aunque aquel partido no disputó ningún minuto, y John Shurna, autor de cuatro puntos en el choque.
Jaka Lakovic tiene a todos sus efectivos disponibles para medirse al Bilbao Basket, que tiene las bajas confirmadas de los pívots Tryggvi Hlinason y Marvin Jones, circunstancia que deja sensiblemente tocado al juego interior de los Hombres de Negro.
La evolución del duelo de Miribilla dirá si finalmente el técnico del Dreamland reducirá los minutos de su guardia pretoriana pensando en el duelo del próximo martes en Sofía ante el Hapoel Tel Aviv; en estos momentos, la gestión de los esfuerzos resulta vital.














