El ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, aprobó el lunes un cambio en el calendario de la Bolsa de Tel Aviv, que modificará la semana de operaciones a un modelo de lunes a viernes. Esta medida busca alinear el mercado local con las prácticas de los mercados internacionales. La nueva estructura entrará en vigor a principios de 2026.
Smotrich explicó durante su visita a la bolsa que la modificación tiene como fin adaptar el mercado de valores israelí para que coincida mejor con la semana de operaciones de Wall Street y las bolsas europeas. Las operaciones del viernes finalizarán a las 2 p. m., antes del inicio del Shabat, cuando muchas empresas cierran en Israel.
El ministro destacó que este cambio forma parte de un esfuerzo más amplio para fortalecer la relación entre el mercado de capitales israelí, la economía local y los mercados internacionales. “Este cambio facilitará que los inversores globales accedan al mercado de capitales israelí, eliminando barreras innecesarias y potenciando nuestra economía a largo plazo”, aseguró Smotrich.
Este cambio en la semana de negociación fue propuesto a principios de año por la Bolsa de Tel Aviv en colaboración con la Autoridad de Valores de Israel y el Banco de Israel. Previamente, la bolsa local había señalado que la modificación de las operaciones los viernes podría facilitar la inclusión de Israel en el índice MSCI Europe, un indicador clave para los inversores globales. MSCI es una firma que desarrolla índices seguidos por activos financieros en todo el mundo, reflejando el comportamiento de las acciones que los componen.
TASE también argumentó que la nueva organización de los días de negociación brindará a los inversores locales mayor flexibilidad para reaccionar a eventos significativos en los mercados internacionales.
Por su parte, Ittai Ben-Zeev, director ejecutivo de TASE, señaló que la bolsa israelí mostró una notable resiliencia durante la guerra, y agregó: “La transición a una semana de negociación de lunes a viernes abrirá nuevas oportunidades para inversiones extranjeras, mejorará el atractivo de las empresas israelíes y fomentará el crecimiento del mercado local”.