Desde hace varias semanas, las autoridades marroquíes han prohibido la entrada por el Tarajal en Ceuta y por Beni Ensar en Melilla a sus ciudadanos titulares de un visado especial español expedidos en los consulados de Tetuán y Nador, según confirman a EL ESPAÑOL autoridades regionales.

Precisamente, este visado especial para la población cercana a Ceuta y Melilla lo instauró España con la reapertura de la frontera en mayo de 2022 para permitir a los trabajadores transfronterizos marroquíes con papeles en vigor seguir ejerciendo su actividad en las ciudades autónomas. Con este documento no se puede acceder a la Península y en las ciudades autónomas sólo se puede permanecer 24 horas.

Sin embargo, las autoridades marroquíes solo están dejando entrar a Ceuta y Melilla a los ciudadanos con visado Schengen, a pesar de ser residentes en las zonas aledañas a estas ciudades españolas y contar con un visado especial expedido por España.

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Según informó el diario Al Ahdath Al Maghribia en su edición del viernes, se dieron instrucciones precisas y firmes a las autoridades responsables del control fronterizo para no aceptar más el visado especial expedido por los consulados españoles en Tetuán y Nador a los marroquíes que trabajan o desean hacerlo en Ceuta y Melilla.

Negociaciones bilaterales

Hay que tener en cuenta que Rabat y Madrid están en negociaciones para regular el tráfico comercial y la circulación de personas en los pasos fronterizos desde que el rey Mohamed VI y el presidente Pedro Sánchez firmasen la hoja de ruta en abril de 2022. Sin embargo, de momento, todo está paralizado. Ceuta y Melilla siguen sin aduanas comerciales y el régimen de viajeros está completamente limitado, sin poder pasar con ningún producto procedente del país vecino.

“En mi opinión, pienso que están los dos países de acuerdo en este tema. Marruecos, para no reconocer a Ceuta y Melilla; y España, para que las cifras del paro y estadísticas bajen en Ceuta y Melilla. Los principales perjudicados son los ciudadanos de Marruecos porque nosotros ya nos hemos acostumbrado a estar sin ellos después de dos años”, asegura a EL ESPAÑOL Enrique Alcoba, presidente de la Confederación de Empresarios de Melilla (CEME-CEOE) y de la Asociación de Comerciantes.


Dos agentes vigilan el puesto fronterizo del Tarajal, en Ceuta.

Europa Press

Respecto a las pérdidas del comercio, Alcoba considera que “los trabajadores fronterizos vienen a trabajar, a ganar su sueldo, para gastárselo en Marruecos. Los que nos interesan son los turistas de clase media que puedan venir, comprar, comer en restaurantes, etc., o mismo que hacemos nosotros en Marruecos”.

“Atacar la soberanía”

Desde Nador, explican a este periódico que “aceptar estos visados locales significa atacar la soberanía de Marruecos que considera que Ceuta y Melilla son marroquíes. Siempre se ha pedido su descolonización, al clasificarlas como ciudades ocupadas por España”.

En referencia a la situación de la frontera para viajeros y las aduanas comerciales, esta fuente marroquí asegura que “no cambiará nada hasta después de las elecciones europeas, cuando se apruebe una nueva ley de extranjería y de asilo”.

En estos momentos, algunos de los ciudadanos marroquíes que tenían permiso para entrar a Ceuta y Melilla no han regresado para solicitar el asilo, y después se han ido a la península. En esto coinciden tanto las autoridades marroquíes como abogados de las ciudades que les han tramitados los permisos.

Quejas al gobierno español

En 2022, la Delegación del Gobierno en Ceuta, previa consulta con los Ministerios del Interior y de Exteriores, coordinó junto al consulado de España en Tetuán “un procedimiento ágil y rápido” que permitiera a las personas transfronterizas con permisos concedidos, pero sin la Tarjeta de Identidad de Extranjeros (TIE), acceder a Ceuta a través de un visado de validez territorial limitada, según informó entonces la Delegación. Ese visado especial es el que no reconoce ahora Marruecos.

En todo caso, sólo lo han obtenido los trabajadores con autorización de trabajo transfronterizo en vigor, y aquellos que tenían la autorización anterior pero pendiente de alta en la Seguridad Social. Es decir, medio centenar de los 8.000 trabajadores transfronterizos entre Ceuta y Melilla se beneficiaron de ese visado especial. Incluso, la Oficina de Extranjería de Ceuta facilitó a la cancillería en Tetuán un listado con sólo unos 300 nombres.

Todos los transfronterizos que se quedaron irregulares en Marruecos durante la pandemia y no han conseguido este visado llevan dos años solicitando al Gobierno español que les devuelva el dinero que han cotizado a la Seguridad Social.

Marouan Chakib, portavoz de los trabajadores transfronterizos en Tetuán, en conversación con EL ESPAÑOL, recuerda que “el ministro español de Asuntos Exteriores [José Manuel Albares] afirmó en declaraciones a los medios españoles que la entrada en Ceuta y Melilla sería gradual, y hasta el momento no ha cumplido las promesas que hizo desde hace dos años. Especialmente para que aquellos que viven en las proximidades de Ceuta y Melilla puedan entrar sin visado”.

Por lo tanto, solicitan al Gobierno español, “cancelar el visado a los residentes en las ciudades de Tetuán y Castillejos permitiendo la entrada a Ceuta para que la economía en Marruecos y Ceuta se reactive y se regule”. Si no fuera así, exigen que España les devuelva el dinero que cotizaron a la Seguridad Social para la jubilación.

Hay personas que tienen más de 15 años cotizados. Tienen que devolvernos todo el dinero. Además, hay trabajadores con sus ahorros en el banco español y no tienen posibilidad de entrar porque no tienen acceso al visado”, reclama Chakib desde 2022.