Peor que un desahucio en una mansión de Ciudad Jardín. Súper Romero y un punto de locura con verbena defensiva. El pulso de dos defensas de cartón entre UD Las Palmas y Real Valladolid terminó en las tablas de la angustia (2-2). Pudo pasar cualquier cosa en el Alaska Arena. Que puestos a sacar el termómetro, tiró de sus pupilos hasta el último segundo en la gran noche de Romero, con un señor gol gracias al arrojo de Jesé. Tarde de cantera con Valentín como autor del 1-0 ante un Valladolid generoso en el error y luego explotó la gran depresión con el 1-2 en un tramo aberrante.
Van siete goles encajados en las tres últimas contiendas. La UD, con once bajas, es una coladera y no tiene remedio. Parece que De la Barrera ha perdido el control. Pero es una víctima del síndrome del bisturí eterno y de una configuración del plantel que deriva en el estreno de otro canterano, turno para Adrián -que ejerció de lateral zurdo junto a Bonfanti, Suárez y Valentín Pezzolesi-.
Churripi vuelve a figurar en el epicentro de la crítica y Fuster fue suplente -y eso es noticia-. Y el Valladolid te pintó la cara. Dieciséis minutos para el horror y una involución total. Del tanto de Valentín Pezzolesi para finalizar una combinación total de banda a banda a la caída del imperio barrerista. El lateral batió a Aceves de tiro cruzado y luego comenzó el baile macabro. Carrusel de pérdidas, otra vez, para ilustrar otro señor bochorno. Primero fue Latasa tras un despiste de Bonfanti y luego la pifia fue de Kirian Rodríguez. Presión a la salida de balón y un Churripi vendido.
Ponceau recibió sin oposición en un tres contra uno para el desconcierto. Latasa pudo ampliar la cuenta y el envío de Kirian al corazón del área fue un balón a ninguna parte. Imprecisiones, falta de liderazgo y la falta de continuidad en el juego. La sensación de que el Valladolid te podía meter nueve. Una retaguardia de mantequilla que terminó por estirar el drama. Van siete goles en las últimas tres jornadas y no hay límites para la coherencia.
La jugada de billar de Jesé con remate al palo y el rechace que le llega a Romero para hacer el 2-2. Y en el siguiente fotograma, mano a mano del canterano y el cuero sale rozando el poste. Había estaba el 3-2 en este partido loco que vuelve a dejar imágenes para la polémica como la caída de Latasa tras una patada por detrás de Andrés. Tiro de Kirian desde la frontal y la UD que resiste a la hora de partido. Sumidos en el caos, sumidos en la fantasía. Con opciones para ganar en un duelo loco. Y llegó el instante de los cambios con Fuster de revulsivo y el debut de Adrián. El Valladolid se metió en su área y un tiro de Enzo para orquestar la remontada de las remontadas.
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