Alquilar una vivienda en Santa Brígida se ha convertido casi en una misión imposible. Y no tanto por unos precios desorbitados como por la escasez extrema de oferta. Actualmente, los principales portales inmobiliarios apenas reúnen una docena de pisos y casas disponibles en todo el municipio, y ninguno de ellos se ofrece por menos de 700 euros al mes. Esta situación contrasta con la que se vivía hace menos de una década, cuando era habitual encontrar más de 70 viviendas en alquiler en esos mismos escaparates inmobiliarios. Desde entonces, la oferta se ha ido reduciendo hasta quedar prácticamente bajo mínimos. Fuentes del sector consultadas en la zona atribuyen este descenso a una suma de factores, entre ellos el auge del alquiler vacacional y las propias características de Santa Brígida, un municipio con un perfil residencial más exclusivo, abundancia de viviendas unifamiliares y una menor disponibilidad de inmuebles destinados al alquiler de larga duración.
También ha cambiado el tipo de vivienda que sale al mercado. Hace una década, alrededor del 70% de los inmuebles en alquiler en Santa Brígida eran chalets unifamiliares. Hoy, solo cinco de las 12 viviendas anunciadas en los portales inmobiliarios responden a esa tipología, con rentas que se mueven entre los 1.700 y los 1.800 euros mensuales, frente a los aproximadamente 1.000 euros por los que podían alquilarse hace apenas cinco años.
Transformación del mercado
La reducción de la oferta ha venido acompañada, por tanto, de una transformación del mercado. Los pisos y áticos han ganado terreno a los chalets y son ahora los inmuebles que aparecen con mayor frecuencia entre los escasos anuncios disponibles. Pero el cambio de tipología no ha supuesto precios más asequibles. El alquiler se sitúa actualmente en torno a los 13 euros por metro cuadrado, prácticamente el doble de los siete euros por metro cuadrado que se pagaban hace una década.
Detrás de esa escasa oferta hay varias razones. Una de las principales es el peso de la vivienda unifamiliar y de la propiedad residencial en Santa Brígida. Buena parte del parque inmobiliario está formado por chalets y casas que sus propietarios utilizan como residencia habitual o segunda vivienda, lo que reduce de entrada el número de inmuebles que llegan al mercado del alquiler de larga duración.
El casco de Santa Brígida. / LP/DLP
A ello se suma el auge del alquiler vacacional, que durante los últimos años ha desviado parte de la oferta hacia estancias de corta duración. Para algunos propietarios, este modelo resulta más flexible o rentable que mantener una vivienda alquilada durante todo el año, lo que estrecha todavía más el mercado residencial tradicional.
Ciudad dormitorio
Por otro lado también influye el propio perfil socioeconómico del municipio. Santa Brígida concentra la mayor renta bruta media en Canarias, con más de 53.000 euros anuales, y mantiene desde hace décadas un marcado carácter residencial muy vinculado a Las Palmas de Gran Canaria. Esa combinación favorece una alta demanda de vivienda para residir y, al mismo tiempo, una menor rotación de los inmuebles: quien compra una casa en el municipio suele hacerlo para permanecer en ella durante largos periodos.
Y es que precisamente esa cercanía constituye uno de sus principales atractivos para alquilar. Las Palmas de Gran Canaria se encuentra a unos 15 minutos en coche, lo que permite vivir en un entorno más residencial sin renunciar a trabajar o desarrollar buena parte de la vida cotidiana en la capital. De hecho, los censos de movilidad del Instituto Nacional de Estadística (INE) reflejan que alrededor del 35% al 40% de la población que vive en Santa Brígida se desplaza diariamente a Las Palmas de Gran Canaria para trabajar, un flujo que contribuye a mantener elevada la demanda de vivienda en el municipio.
Del 35% al 40% de la población que vive en Santa Brígida se desplaza diariamente a la capital para trabajar
Pero es que la situación cambia por completo cuando se mira al mercado de compraventa. Frente a la escasez de viviendas en alquiler, Santa Brígida cuenta actualmente con 117 inmuebles a la venta, con precios medios que se mueven entre los 2.050 y los 2.150 euros por metro cuadrado.
La diferencia no está solo en el volumen de la oferta, sino también en el tipo de vivienda disponible. De esos 117 inmuebles, solo ocho son pisos, mientras que el resto corresponde principalmente a casas unifamiliares y chalets, que concentran cerca del 90% de toda la oferta en venta.
No obstante, encontrar una casa a un precio relativamente asequible tampoco es tan sencillo, pues solo alrededor del 20% de las viviendas en venta se sitúa por debajo de los 250.000 euros, mientras que el grueso del mercado se concentra en una franja bastante más elevada.
En concreto, cerca del 55% de la oferta, unas 60 de las 109 casas anunciadas, tiene precios de entre 250.000 y 600.000 euros. A partir de ahí aparece también un segmento de lujo con un peso considerable: aproximadamente el 25% de los anuncios, entre 25 y 28 propiedades, supera los 600.000 euros. Se trata principalmente de villas y mansiones situadas en zonas como El Monte Lentiscal o Los Alvarados, donde se concentra buena parte de la vivienda de mayor valor del municipio.
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