El cuerpo del arquitecto Josep Juanpere, hallado muerto en su apartamento de Baqueira el pasado 26 de diciembre, presentaba diversas heridas en el cuello. El juez de Vielha que instruye su fallecimiento, e investiga como sospechosa de homicidio a su pareja Belén López, destaca estas lesiones: «se aprecian, a lo ancho de todo el cuello, una serie de heridas compatibles con el empleo de fuerza externa», sin precisar más. El instructor, en un auto al cual ha tenido acceso EL PERIODICO, aclara que la hipótesis de que esas heridas hayan sido causadas por otra persona ha sido confirmada «por informes forenses posteriores» a la autopsia preliminar, que concluyó que Juanpere había muerto de una parada cardiorrespiratoria. La defensa considera que podría estar directamente vinculados con un golpe que se dio en la cabeza con un radiador y no con un posible estrangulamiento, pues la causa directa fue un infarto.
En el auto en el que el juez de Vielha acuerda la prisión con fianza de 80.000 euros para Belén López se subraya asimismo que la relación entre víctima e investigada no era buena y que, desde el pasado mes de verano, era «ciertamente tensa».
En este sentido, además, el juez considera «especialmente relevante» la manifestación «espontánea» que presuntamente realizó Belén López, frente a los equipos de emergencias: «Me quería casar con él, pero él no quería».
Parte médico del hospital
Juanpere acudió acompañado de Belén López y de su sobrino al hospital la noche del 24 de diciembre. Sufría un cuadro de gastroenteritis y, debido a la debilidad causada por los mareos y vómitos, llegó a perder el equilibrio y a golpearse con el radiador. Debido a ese impacto, en el hospital se le practicó una cura en la herida de la cabeza. Según las fuentes consultadas por este diario, en el parte médico que recibió Juanpere, que abandonó el hospital a las pocas horas para descansar en un hotel, no constan las heridas en el cuello.
Juanpere y su pareja regresaron al apartamento de Baqueira el día 25 de diciembre al mediodía. Por la tarde, la mujer dejó de contestar al teléfono y nadie pudo volver a hablar con Juanpere. Por ese motivo, el sobrino, el 26 de diciembre por la tarde, se personó en el domicilio para averiguar cómo se encontraba su tío.
Encerrada con llave
Belén López, según consta en la declaración del sobrino de Juanpere, se había encerrado con llave en el interior del domicilio. No solo llevaba 24 horas sin responder a ninguna llamada ni dejar que la víctima atendiera a su teléfono, la pareja de Juanpere tampoco acudió a abrir la puerta del apartamento cuando el sobrino de la víctima llamó al timbre con insistencia.
En el auto, el juez de Vielha subraya que la mujer había cerrado la puerta con llave –y había dejado además sus llaves colocadas en la cerradura– y ello obligó al sobrino a usar otro juego de llaves propio y, una vez el cerrojo estaba pasado, usar una radiografía para lograr acceder a la vivienda.
Cuando el sobrino, acompañado de una amiga de Juanpere, accedió al domicilio se dirigió a la habitación y López, que se encontraba en su interior, intentó impedir que accedieran al dormitorio. Cuando finalmente el sobrino pudo entrar en la habitación halló el cuerpo sin vida de su tío en el suelo. Fue entonces cuando se produjo la primera llamada al 112.
Homicidio por omisión o comisión
El juez señala que Belén Lopez, según los “indicios existentes hasta el momento”, podría haber incurrido en un delito de homicidio, “bien en su modalidad omisiva”, al apreciar cómo empeoraba el estado de salud de su pareja, y “sin llevar a cabo ningún tipo de conducta para evitarlo, aunque también sostiene que podría encuadrarse su acción en “su modalidad activa”, propiciando el fallecimiento”. En “abstracto” la pena que podría imponérsele, precisa, podría llegar a los 15 años de prisión. Para el magistrado, sin embargo, la investigación todavía está en una fase de “desarrollo”. Una de las cuestiones a resolver será que «fuerza externa» es la que provocó las heridas en todo el cuello.
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