China anuncia nuevas medidas para impulsar la economía y los expertos ven «mayor urgencia»

China ha anunciado nuevas medidas de estímulo económico para hacer frente a la pérdida de impulso de la segunda mayor economía del mundo y tratar de cumplir sus objetivos de crecimiento para este año. Según el comunicado del Consejo de Estado, Pekín intensificará el ajuste contracíclico de las políticas macroeconómicas y preparará nuevas actuaciones dirigidas, entre otros ámbitos, a la inversión, el consumo y el mercado inmobiliario.

Las decisiones se adoptaron en una reunión del Consejo de Estado celebrada este lunes y presidida por el primer ministro, Li Qiang. El Ejecutivo reconoce la existencia de «problemas» en el funcionamiento actual de la economía y considera necesario aumentar la intensidad del apoyo macroeconómico para alcanzar los objetivos económicos y sociales fijados para 2026. China estableció para este año un objetivo de crecimiento de entre el 4,5% y el 5%.

El Ejecutivo reconoce la existencia de «problemas» en el funcionamiento actual de la economía

Entre las principales medidas, Pekín pretende acelerar la emisión y utilización de distintos tipos de bonos y aprovechar los límites de endeudamiento de los gobiernos locales que no hayan sido utilizados. También quiere adelantar el inicio de grandes proyectos incluidos en el XV Plan Quinquenal (2026-2030) y en la iniciativa conocida como las «seis redes».

Estas últimas abarcan infraestructuras relacionadas con las redes de agua, las nuevas redes eléctricas, las redes de capacidad informática, las comunicaciones de nueva generación, las conducciones urbanas subterráneas y las redes logísticas. El Gobierno también quiere acelerar la renovación de embalses y almacenes de grano antiguos.

MÁS APOYO A INVERSIÓN Y CONSUMO

El Consejo de Estado ha reclamado igualmente una aplicación más intensa de las políticas destinadas a ampliar la inversión y estimular el consumo, entre ellas programas de bonificación de intereses. A esto se sumará un paquete de nuevas medidas, que incluirá una optimización del gasto fiscal y la utilización y ajuste de las herramientas de política monetaria cuando sea necesario.

En el ámbito financiero, las autoridades aumentarán las cuotas de représtamo destinadas a la innovación tecnológica y la modernización industrial, así como las líneas de apoyo a la agricultura y las pequeñas empresas. Pekín pretende además estimular la inversión privada, mejorar la preparación de los proyectos y agilizar los procedimientos de aprobación.

El Gobierno chino ha señalado asimismo que continuará estudiando nuevas iniciativas para impulsar la demanda interna, además de animar a aquellas regiones que dispongan de condiciones adecuadas a experimentar con nuevas medidas antes de su eventual aplicación más amplia.

NUEVAS MEDIDAS PARA EL SECTOR INMOBILIARIO

Uno de los puntos destacados del anuncio afecta al mercado inmobiliario, uno de los principales focos de debilidad de la economía china. El Consejo de Estado ha asegurado que estudiará y pondrá en marcha nuevas políticas destinadas a estabilizar el sector, aunque por el momento no ha concretado cuáles serán esas medidas.

También prepara actuaciones dirigidas a favorecer el empleo y aumentar los ingresos de los hogares, en un intento de reforzar el consumo y la demanda doméstica.

El nuevo impulso llega en un contexto de pérdida de dinamismo de la economía. El PIB chino creció un 4,7% en el conjunto del primer semestre, mientras que el crecimiento se moderó al 4,3% en el segundo trimestre. Los últimos indicadores han mostrado además debilidad en ámbitos como el consumo y la inversión, aumentando la presión sobre las autoridades para reforzar el apoyo durante la parte final del año.

UN CAMBIO DE TONO EN PEKÍN

Los expertos de ING consideran que el anuncio refleja una «mayor urgencia» de las autoridades chinas tras varios meses de datos económicos débiles y aprecian además «un cierto cambio de tono» en Pekín. A su juicio, esto apunta a que probablemente se desplegarán más medidas de apoyo para alcanzar los objetivos de crecimiento.

Los expertos aprecian «un cierto cambio de tono» en Pekín

El banco destaca especialmente las actuaciones destinadas a estabilizar el mercado inmobiliario, favorecer el empleo y el crecimiento de los ingresos y sostener la inversión. Según sus analistas, la caída de los precios de la vivienda y la ralentización de los salarios son los principales obstáculos para la confianza de los hogares, por lo que una nueva ronda de apoyo podría reforzar las áreas más débiles de la economía.

ING considera también que existe margen para bajar los tipos de interés ante la baja inflación, la débil demanda de crédito y la desaceleración del crecimiento. Aunque ha retrasado a 2027 su previsión de un recorte del Banco Popular de China, señala que una bajada este mismo año sigue siendo posible si los datos continúan deteriorándose.

En cuanto al crecimiento, ING mantiene su previsión de que China avance un 4,6% en 2026 y explica que las exportaciones siguen siendo la principal fuente de fortaleza, mientras la demanda interna se ha debilitado.

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