El Valencia CF volvió este lunes a los entrenamientos en la ciudad deportiva de Paterna en el cuarto día de la particular pretemporada de Javier Aguirre. El técnico arranca la primera de las dos semanas limpias que tiene por delante para preparar el partido del próximo 11 de octubre contra el Racing de Santander en El Sardinero corespondiente a la jornada 8 de LaLiga. Lo normal es un contexto de cambio en el banquillo en medio de la temporada es que el nuevo entrenador, sin apenas días para desarrollar sus ideas y trabajar su equipo, tiré de veteranos y sea continuista con el último partido. Sin embargo, el escenario atípico que se ha encontrado Aguirre es totalmente diferente con más de dos semanas por delante que le permitirán conocer a todos sus jugadores y elegir a los que considere que son los mejores. La carrera por la titularidad ha empezado y Aguirre ha dejado claro en el vestuario que todos parten de cero.
Pesos pesados
Lo primero que ha hecho Javier Aguirre a su llegada al Valencia CF ha sido hablar con los pesos pesados de la plantilla para conocer la situación real del equipo en busca de soluciones. «Hablé con los capitanes, los líderes no te van a mentir ni endulzar el oído porque no les conviene». El mexicano se ha apoyado en ellos desde el primer día, pero sin garantizarles nada en ningún momento. Si tiene que sentar a algún ‘capo’ de la plantilla lo hará por muy importante que sean para el funcionamiento interno del equipo.
Los jóvenes
Un contexto normal de relevo en el banquillo sin casi tiempo para trabajar el equipo en medio de la temporada nunca favorece a los canteranos. No es el caso. Aguirre tiene dos semanas para elegir a los mejores independientemente de su DNI o su currículum de partidos. «La erupción de Mayol fue muy importante, también de Otorbi y de Iker Córdoba. No me fijo en la edad o en la experiencia, si el jugador vale la pena, va para adelante. Van a jugar los jugadores que mejor estén”, afirmaba Aguirre.
Sin etiquetas
Otra de las cosas que tienen claro tanto Aguirre como Braulio Vázquez es que no hay que etiquetar a los jugadores en función de quien los haya traído. Ni hay jugadores de Ron Gourlay. Ni hay jugadores de Carlos Corberán. Todos son futbolistas por igual. El entrenador y el director deportivo abren los brazos a todos por igual. La prueba es que el club ha conseguido pactar con la federación de fútbol de Japón la vuelta de Ryunosuke Sato antes de la disputa de todos sus partidos para que entrene a las órdenes de Aguirre.
Aguirre y Braulio, en rueda de prensa / F. Calabuig
Los amiguetes
Tampoco Aguirre está dispuesto a que le condicione su primera alineación su relación con los jugadores que ya han estado a sus órdenes en otros clubes y que conoce a la perfeccción como es el caso de Pablo Maffeo. «Pablo Maffeo está muy tranquilo, muy maduro te diría, y lo veo bien, lo veo centradito en su trabajo, lo veo fino y lo veo contento, pero eso de que jueguen porque son amiguetes o porque hemos estado juntos mucho tiempo, olvídalo. Y lo saben ellos», señaló.
Los olvidados
La puerta también se abre para los futbolistas que estaban olvidados en la ‘era Corberán’ como es el caso de Dani Raba. El cántabro tendrá la oportunidad de engancharse al equipo. Algo que nunca consiguió con el de Cheste en el banquillo. Esta temporada solo ha disputado 8 minutos en la derrota de la tercera jornada contra el Deportivo.









