Enric Mas se quedó vacío. El ciclista ‘artanenc’ se retiró del Campeonato del Mundo después de casi 200 kilómetros en los que mantuvo el ritmo de carrera con el pelotón. El mallorquín cedió del grupo de favoritos a falta de 105 kilómetros para el final y abandonó la carrera sin ninguna acción destacable. Mas pagó el esfuerzo hecho en La Vuelta hace dos semanas y se le vio falto de chispa y gasolina para aguantar el fuerte ritmo que impusieron desde un pelotón en el que se erigió Brandon McNulty para proclamarse campeón del mundo.
El ‘artanenc’ ya lo avisaba en los días previos a la cita mundialista. «Esta semana he estado reventado, he intentado recuperar y dormir todo lo que podía», señalaba en las redes sociales de la Real Federación Española de Ciclismo. Sin duda, la carga de tres semanas de una gran vuelta castigan, y mucho, y es por ello por lo que Enric Mas llegaba al Campeonato del Mundo con la duda de si podría recuperar la frescura en sus piernas y mantener su pico de forma o si la carrera le llegaba demasiado pronto. Menos de doscientos kilómetros bastaron para confirmar que el de Artà no estaba fino para luchar por el arcoíris, a pesar de que el circuito era uno de los que más se adaptaban a él de los últimos años.
La carrera empezó con un ritmo controlado y con una fuga que llegó a coger casi ocho minutos de ventaja. No fue hasta los 170 kilómetros finales cuando el grupo de favoritos, encabezado por la selección francesa, empezó a recortar distancias con la cabeza de carrera a un ritmo fulminante. Esa velocidad fue desmigajando un pelotón que se quedó sin Mas a falta de 105 kilómetros de meta, cuando cedió ante los principales aspirantes al triunfo mundialista. El ‘artanenc’ se bajó de la bicicleta poco más de veinte kilómetros después cuando ya estaba totalmente fuera de las opciones de luchar por las posiciones de honor. De esta manera, Mas puso punto y final a un Campeonato del Mundo en el que no llegó descansado ni en el que pudo demostrar sus mejores virtudes sobre las dos ruedas.
Aun así, el Mundial buscaba un nuevo campeón. Con la ausencia de Tadej Pogacar, ganador de los dos últimos maillots arcoíris, la lucha estaba abierta entre una multitud de favoritos que protagonizaron una excelente carrera. Con un infinidad de ataques de los Van der Poel, Van Aert, Roglic, Simmons, Onley…el Campeonato del Mundo se volvió loco en los últimos cincuenta kilómetros, hasta que a falta de treinta y tres llegó el ataque definitivo. Brandon McNulty sorprendió al grupo de escapados lanzando un violento ataque que nadie pudo seguir ni alcanzar a pesar de la intensa caza que se vivió por detras en la última hora de carrera. El corredor americano logró cruzar la meta con una ventaja de trece segundos respecto a un grupo perseguidor en el que Matthews se colgó la plata y Van der Poel el bronce.
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