Siguen el calvario de Fernando Alonso a los mandos de Aston Martin. El piloto asturiano ha vuelto a sufrir un varapalo tremendo, esta vez en Bakú, después de haber salido en penúltima posición, penalizado por cambiar el motor de su monoplaza, al igual que su compañero de escudería, Lance Stroll.
El aviso de lo que podía llegar a ocurrir en Azerbaiján llegó en el coche de Stroll, que ha tenido que abandonar la carrera sin haber llegado a las 10 vueltas por un problema en el vehículo. Aunque Alonso aguantó más que su compañero en el circuito asiático, el español ha luchado con un monoplaza incapaz de igualar al resto de pilotos en cuanto a velocidad punta se refiere. Esta desventaja, notoria en el adelantamiento del Checo Pérez, motivó que el asturiano saludase al mexicano mientras este le pasaba por la izquierda a toda velocidad.
Alonso también ironizó sobre la falta de ritmo del Aston Martín repitiendo las palabras «siete décimas en una recta«, haciendo alusión a la distancia que el Cadillac de Pérez aventajó al veterano piloto de 45 años, que se ha acabado retirando en la vuelta 22 tras detenérsele el monoplaza.













