Pablo Álvarez Fernández (León, 1988), licenciado en Ingeniería Aeronáutica y máster en Ingeniería Aeroespacial, obtuvo en 2024 la certificación de astronauta en el Centro Europeo de Astronautas de la Agencia Espacial Europea (ESA), formación que le permite optar a misiones de vuelos espaciales. Es el segundo español de la historia en lograrlo en esa institución después de Pedro Duque. Álvarez acaba de completar en Lanzarote, tras su paso por Italia y Alemania, la última de las tres etapas de su preparación teórica y práctica en la décima edición del programa Pangaea de la ESA para futuras misiones de exploración en La Luna y Marte. La Cueva de los Naturalistas, Montaña Colorada, Caldera Blanca, Montaña Señalo y el tubo volcánico del Volcán de La Corona han sido los lugares de entrenamiento junto a otros astronautas y científicos en Lanzarote.
-¿Qué balance hace de su reciente entrenamiento de una semana en Lanzarote en la décima edición del programa Pangaea de la ESA?
A Lanzarote hemos venido, sobre todo, a estudiar fenómenos volcánicos. La superficie de La Luna y Marte es volcánica. Además, Lanzarote es un lugar muy árido en el que hay muy poca interacción con la vegetación, muy poca erosión y está muy bien conservado. En la isla se ha trabajado mucho por conservar el patrimonio geológico y esto hace que sea el lugar indicado para hacer este entrenamiento. La ESA lleva diez años haciendo esta formación en la isla, por donde han pasado más de treinta astronautas y nos sirve para aprender sobre el entorno, reconocer distintos terrenos, interacciones que ha podido tener la lava con el agua antes o después y reconocer las pistas que deja el agua, que sería muy importante en el futuro en La Luna o en Marte.
-¿Qué es lo que más le ha llamado la atención de esta formación sobre el terreno?
Lo primero que impacta es lo árida que es Lanzarote. He estado en Gran Canaria y La Palma y Lanzarote es otro mundo totalmente distinto. Me impactó mucho el Mirador del Río desde donde ves Famara y una caldera de un antiguo volcán. Me impresionó muchísimo y no había visto nada así, único en el mundo. Tengo ganas de volver para explorar la isla un poco más con más calma. La belleza de Lanzarote me ha impresionado mucho.
«En Lanzarote se ha trabajado mucho por conservar el patrimonio geológico y esto hace que sea el lugar indicado para entrenar a astronautas»
-¿Qué es lo que más le ha costado de esta formación y, en general, de toda su preparación para su primer viaje espacial?
La formación es increíble y me siento muy afortunado por ello. Nos formamos con expertos de todo el mundo que vienen a enseñarnos. Tener que interpretar las distintas unidades de lava, los distintos eventos que han sucedido antes y después es muy complicado solo viendo el terreno. Pero hemos ido aprendiendo y al final ha ido todo muy rodado y ha sido relativamente sencillo. Donde antes veía una montaña, ahora veo un volcán con distintos eventos y cosas que han sucedido a lo largo del tiempo. Veo el entorno de otra forma y también detalles muy pequeños en rocas con distinta mineralización y puedo entender qué le ha sucedido a esa roca en concreto o a un entorno y a un paisaje entero.
Por otro lado, lo más complicado es quizás que siempre te estás moviendo de un sitio a otro. Pasamos muy poco tiempo en casa porque estamos a caballo entre Alemania, que es donde tenemos el centro europeo de astronautas, en Houston, Francia, Italia… Siempre nos estamos moviendo y eso es lo más complicado.
-Pedro Duque, el primer astronauta español que ha viajado al espacio con la ESA, estuvo en la primera edición de Pangaea en Lanzarote hace una década. ¿Le ha dado algún consejo?
Sí, en general me ha dado muchos consejos desde el primer día. Sobre el entrenamiento de geología en Lanzarote no hemos hablado, pero desde el principio ha estado siempre muy pendiente de todo. Es el único español que ha tenido mi mismo trabajo antes que yo. No hay nadie mejor que él para darme consejo sobre cómo funciona la vida en la Agencia Espacial Europea, la vida como astronauta español.
«Pedro Duque es el único español que ha tenido mi mismo trabajo antes que yo. Me ha dado muchos consejos desde el primer día»
-¿Cómo es el día a día de un astronauta antes de viajar a la Estación Espacial Internacional?
Sobre todo, no tenemos día a día. No existe la rutina que podía tener en mi trabajo anterior como ingeniero. Hay formaciones muy variadas y siempre estamos cambiando de lugar y de formación. Por nombrar algunas que he hecho: de ingeniería, de sistemas de la Estación Espacial, biología, medicina, primeros auxilios, entrenamiento de supervivencia en invierno, en agua, he aprendido a pilotar aviones, me he formado en robótica, hidráulica, neumática… Me siento tremendamente afortunado porque es una suerte aprender tanto y tan bien una vez has acabado la universidad. Creo que eso es lo mejor de mi trabajo. Con suerte, vamos una, dos, tres veces al espacio y eso hace que el 90% de nuestro tiempo laboral lo pasemos en la tierra. Por eso es muy importante disfrutar también esta parte.
-¿Cómo se imagina su viaje primer viaje a la Estación Espacial Internacional antes del año 2030?
Desde que he empezado con esto, es algo que te imaginas muchas veces y cuando tienes algo tan bonito como es un viaje espacial, es muy bonito vivir pensando en el futuro. Tenemos tantas simulaciones y tantos ensayos, que casi me lo imagino como un día más en la oficina, aunque sé que será distinto. Sin embargo, siempre intento poner los pies en la tierra y pensar que la vida sucede hoy y disfrutar de cada entrenamiento y cada pequeño pasito porque soy muy afortunado de estar viviendo esto y aprender muchas cosas distintas.
Oswaldo Betancort (i), Pedro Álvarez y Samuel Martín, este sábado en Tinguatón (municipio de Tinajo) / La Provincia
-¿Cuál es el siguiente paso de su formación en este ámbito tras estar en Lanzarote?
Los siguientes meses estaré en Colonia (Alemania) y voy a acabar la formación para trabajar en control de emisión dando soporte a las operaciones que están sucediendo ahora en la Estación Espacial Internacional.
-¿Hay fecha para el fin de la Estación Espacial Internacional? ¿Qué ocurrirá después?
Sí, el plan ahora mismo es desorbitarla en 2030. Se está hablando por si se puede extender un poquito más, pero de cualquier forma ya está llegado a su fin. En el momento en el que llegue ese día se va a desorbitar en el Pacífico lo más lejos posible de cualquier población para que sea lo más seguro posible. Están desarrollando distintas alternativas y también desde Europa estamos intentando decidir cuál será nuestra posición a partir de 2030 y qué nivel de ambición queremos. Estamos por fin hablando de tener acceso al espacio de forma independiente, no para ir solos al espacio sino para ser mejores colaboradores teniendo también nuestra propia autonomía y más recursos.
«Es muy bonito imaginar mi viaje al espacio, pero siempre intento poner los pies en la tierra y pensar que la vida sucede hoy»
-Europa colaboró en el programa Artemis II de la NASA construyendo el Módulo de Servicio Europeo de la ESA, que proporcionó energía, propulsión y soporte vital a la nave espacial Orión y a su tripulación en su viaje alrededor de la Luna y su regreso seguro a la Tierra el pasado mes de abril. Hay próximas misiones previstas de ese programa. ¿Qué papel jugará Europa?
El astronauta italiano Luca Parmitano está en la misión Artemis III, que también se ha formado en Pangaea en Lanzarote. En este caso, en Artemis III no irán a La Luna, sino que prepararán todos los sistemas aterrizadores y los testearán en órbita terrestre. Estamos ahora definiendo cuál será la colaboración de la ESA y la NASA de cara a futuras misiones espaciales. Por otro lado, la ESA está desarrollando un aterrizador para poder llevar carga a La Luna y tenemos el módulo europeo de servicio de la nave Orión que llevará a los astronautas a La Luna. Por lo tanto, habrá también astronautas europeos que pisen La Luna.
-La Palma se ha quedado finalmente sin el telescopio gigante de 30 metros. ¿Cree acertada la decisión del Observatorio Internacional del TMT de instalarlo en Hawai?
No he podido conocer todos los detalles de esa decisión, pero sí me da mucha pena que el TMT no vaya a estar en La Palma porque a nivel científico es una instalación puntera. Es una mala noticia para España. Estuve hace un año en el Gran Telescopio de Canarias [GRANTECAN, el telescopio óptico e infrarrojo más grande del mundo] y ahora regresaré de nuevo a La Palma. Me quedé con ganas de más y regresaré al GRANTECAN para conocerlo un poco más.
«Me da mucha pena que el TMT no vaya a estar en La Palma. Es una mala noticia para España»
-El primer eclipse solar de su vida lo vio el pasado 12 de agosto desde el Observatorio de Yebes (Guadalajara). ¿Qué impresión se llevó?
Fue impresionante y no me esperaba que lo fuera tanto. Cualquier persona debería intentar ver un eclipse solar total una vez en la vida. No tiene nada que ver verlo al 99,9% que al 100% directamente cuando te quitas las gafas. Es de las cosas más bonitas que he visto en mi vida.
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