Nueva declaración en el juzgado de Catarroja. Este jueves ha pasado por allí el alcalde de Riba-roja, Roberto Raga, que entre otras cosas ha explicado que el día de la dana, a la una del mediodía, avisó a Emergencias de que el barranco del Pozalet (Valencia) empezaba a «desbordarse».
Según ha explicado el primer edil ante la jueza de la dana, él se encontraba de viaje personal y adelantó la vuelta, con el problema de que quedó «tirado en la carretera» y no llegó hasta el día siguiente de la catástrofe, si bien ha aclarado que en todo momento estuvo en comunicación con su Ayuntamiento, alcalde accidental y Policía Local.
Ese día, ha dicho, a las 12 horas les entró un aviso del 112 que alertaba de que se avecinaba temporal, y 50 minutos más tarde desde el municipio enviaron una carta a Emergencias porque empezaba a inundarse el mencionado barranco. Aunque ha apuntado que «aparte de las cartas con las incidencias enviadas al 112», no habló «con nadie de Emergencias». Sí lo hizo con alcaldes aguas arriba para «saber qué estaba pasando«.
El testigo ha manifestado que el día anterior a la dana ya convocaron el Cecopal y empezaron a «tomar medidas«. Su máxima preocupación era el área industrial puesto que se trata de un área logística con mucha movilidad de vehículos. «Pusimos todos los servicios a disposición de lo que podía pasar, aumentamos dispositivos», ha dicho.
Así que, tras las alertas recibidas por el temporal, advirtieron a Emergencias de los problemas en el Pozalet y pidieron a los vecinos no aparcar cerca de barrancos y estuvieron informando de la situación a través de redes sociales, así como a las empresas más cercanas al barranco del Poyo. Serían sobre las 13 o 14 horas, tal como ha declarado.
A las 15 horas, ha proseguido, recomendaron a las empresas que cerraran y a las 17 horas supieron que la A-3 estaba inundada y aconsejaron a las empresas que los trabajadores se quedaran dentro y subieron a pisos superiores. «Había tráilers que parecían barcos. Afortunadamente mucha gente nos hizo caso», ha aseverado. «La recomendación de subir a las plantas altas era obvia. Eso lo aconsejamos vía mail a todas las empresas», ha aseverado.
A las 18.30 horas hubo un desbordamiento «absoluto» del barranco del Poyo, ha recordado, para agregar que el Pozalet y el Poyo se unieron «y era como un solo río». Más tarde, sobre las 23 horas, convocaron otro Cecopal por videoconferencia con el Gobierno y contrataron autobuses para sacar a casi 1.000 trabajadores y empresarios y los trasladaron a escuelas. Otros se fueron andando a Valencia cuando bajó el agua.
El testigo, quien ha concretado que habló sobre las 20.20 horas con la delegada del Gobierno en la Comunitat, Pilar Bernabé, pero ha indicado que, aunque ese día no tenían constancia de fallecimientos, se lo imaginaban.
Así, antes de las 18.20 horas, ha continuado, ya avisaron de que el Poyo se iba a desbordar. Contactó con un cargo de la Generalitat para decirle que necesitaban lanchas o helicópteros para sacar a la gente del polígono. Nadie del CCE se puso en contacto con ellos por teléfono, ha apostillado.
«Los problemas de Pozalet eran por el arrastre de las lluvias que venían de aguas arriba, allí llovía muy poco», ha dicho, para añadir que cuando recibieron el Es Alert, a las 20.11 horas, «ya estaba inundado todo». «Cuando se desbordó el Poyo, la velocidad del agua era enorme y se inundó todo rápidamente», ha descrito.
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