Un Cajasiete Gran Canaria más alejado de lo político y con un giro interno. La entidad claretiana, que arranca este sábado (19.00 horas) en el Arena su camino en la Primera FEB ante el Oviedo, también ha experimentado una serie de transformaciones en su organización. Después de la dimisión de Sitapha Savané como presidente el pasado mes de junio, el Cabildo de Gran Canaria, propietario del club, necesitaba, más allá de un cambio radical en el apartado deportivo, situar al frente de este remozado proyecto a una figura que dirigiese los intereses institucionales. Sin embargo, el nombramiento de José Miguel Álamo como nuevo máximo mandatario no ha sido el único movimiento realizado por parte del ente público.
Otra de las decisiones tomadas, tras lo acontecido la temporada pasada con el descenso, ha sido el paso al costado de Aridany Romero, consejero de Deportes del Cabildo de Gran Canaria, que deja su puesto como vicepresidente, así como la incorporación al Consejo de Administración de dos profesionales alejados del perfil de cargo público que ha sido habitual dentro del organigrama como el ejecutivo ligado al mundo de la automoción Manuel Sánchez y también isleño Roberto Guerra, exjugador y leyenda del conjunto amarillo.
Un gesto de transparencia
El primer paso concretar esta realidad ha llegado de la mano del nuevo presidente, quien, en una decisión enmarcada en razones éticas, ha decidido renunciar por voluntad propia a su vinculación con el PP. Álamo, quien ocupaba también anteriormente un puesto en el Consejo de Administración del Granca como representante de la formación política, algo habitual dado que todos los partidos tienen representación dentro del órgano gestor del club, ha iniciado su mandato con este gesto. El motivo es alejar su gestión de cualquier color político, poniendo el foco en trabajar para que el conjunto grancanario evolucione y avance hacia el futuro.
Ángel Sabroso, viceconsejero de la Actividad Física y Deportes del Gobierno de Canarias, así como vicesecretario de Organización y Comunicación y portavoz del Partido Popular de Gran Canaria, aclaraba que la salida de José Miguel Álamo de la formación es una decisión «lógica y coherente, que muestra también lo que el PP siempre ha pensado: que el CB Gran Canaria es un sentimiento de todos los grancanarios y no debe estar politizado. José Miguel es una persona que reúne unas facultades fantásticas para ese puesto y no hace falta descubrirlo; es alguien que goza del cariño de mucha gente. Hay que ir reduciendo la titularidad pública del Granca, algo en lo que no se ha avanzado últimamente, y despolitizarlo, por lo que esa decisión es más que razonable».
La permuta en la vicepresidencia
Otro de esos movimientos que se han llevado a cabo se ha producido en la vicepresidencia, ya que el consejero de Deportes del Cabildo de Gran Canaria, Aridany Romero, no va a continuar en un cargo. En esta nueva etapa ese lugar lo va a ocupar Manuel Sánchez, un alto ejecutivo con más de 25 años de experiencia en el sector automovilístico, además de un gran aficionado al Granca y al mundo del baloncesto.
Sánchez es licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales; además, también cuenta con un máster en Dirección (MBA) especializado en automoción y marketing. El CEO Retail Development de Domingo Alonso Group y presidente de Aconauto Canarias, la patronal canaria de concesionarios de automoción, es un experto en la alta dirección, la gestión empresarial y el desarrollo de proyectos. Estos aspectos lo convierten en una figura de mucho peso a la hora de profesionalizar la estructura de la entidad con personas que conocen a la perfección el mundo de los negocios, algo clave a la hora de ir dando pasos para que la propiedad del club pueda ir pasando de una propiedad pública a una privada.
Un experto en el mundo de la canasta
La última novedad en el Consejo de Administración es la incorporación de un profesional y gran conocedor del deporte de la canasta como Roberto Guerra. Con más de 300 partidos disputados con el CB Gran Canaria entre todas las competiciones, el grancanario es uno de los máximos exponentes de la historia de la entidad y el canterano que más recorrido ha tenido vistiendo la elástica claretiana. De hecho, formó parte de la primera plantilla amarilla que logró sobrepasar la barrera de cuartos de final tanto en la Copa del Rey como en los Playoffs de la ACB en 2013, un hito de gran dimensión y que marcó el inicio de la década más dorada de la historia del club, que culminó con la consecución de la Eurocup en el año 2023.
Retirado en 2015, el exjugador, que ha seguido ligado a la actualidad isleña desde los medios de comunicación, puede ofrecer una sabiduría sobre el negocio del baloncesto y el mundo Granca casi única, dos aspectos por los que añade valor a un organismo que también necesita conocer, de primera mano, los entresijos del tejido deportivo en el que se enmarca. Ahí, la figura del que fuera escolta insular toma una relevancia potente, muy pocas veces vista dentro del Consejo. Asimismo, su condición de persona de la casa es un plus que puede marcar la diferencia.
Más profesionalización
Todos estos movimientos suponen unos primeros pasos para seguir profesionalizando una estructura que necesita seguir creciendo y que se vaya desligando del ámbito público. Estos nombramientos, así como la renuncia de José Miguel Álamo a la vida política, son un avance en ese sentido. Todo ello, en medio de la búsqueda de un renacimiento deportivo cuyo primer episodio dé comienzo este mismo sábado. Todo sea por construir los cimientos de un Granca más fuerte de cara al futuro.
Suscríbete para seguir leyendo










