Las ventas minoristas de Reino Unido sorprendieron al alza en agosto y aumentaron un 0,5% en términos mensuales, frente a la caída del 0,2% que esperaba el consenso. El dato supone además una recuperación respecto al descenso del 0,5% registrado en julio, según las cifras publicadas este viernes por la Oficina Nacional de Estadísticas británica (ONS).
En términos interanuales, crecieron un 2,4% frente al avance del 1,9% previsto por el consenso y al 1,2% previo (revisado desde 1,6%).
La evolución del consumo ha sorprendido especialmente después de que distintos indicadores adelantados hubieran apuntado a una mayor debilidad de las compras durante agosto. Las cifras del British Retail Consortium (BRC), por ejemplo, habían mostrado una desaceleración del crecimiento de las ventas durante el mes.
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Más allá de la volatilidad de la comparación mensual, los datos muestran una evolución positiva en el periodo más amplio. Los volúmenes de ventas aumentaron un 0,9% en los tres meses hasta agosto respecto a los tres meses anteriores, favorecidos por el comportamiento de los comercios sin establecimiento físico y de las tiendas de alimentación.
El dato de agosto supone un cambio de dirección después de que las ventas minoristas hubieran retrocedido un 0,5% en julio. En aquel mes, la caída estuvo relacionada principalmente con el descenso de las ventas en establecimientos no alimentarios y en el comercio sin tienda física, después de que promociones adelantadas hubieran impulsado las compras en junio.
Las cifras llegan además un día después de la decisión del Banco de Inglaterra (BoE) de mantener los tipos de interés sin cambios, por lo que el comportamiento del consumo adquiere especial relevancia para valorar la resistencia de la economía británica y las próximas decisiones de política monetaria.














