El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha protagonizado una contundente intervención en ‘El Cascabel’ de TRECE junto a José Luis Pérez. Durante la entrevista, el líder autonómico ha criticado con dureza la respuesta del Gobierno de España ante la crisis migratoria y ha reclamado una asunción plena de competencias estatales en Ceuta.
Respecto a las palabras de Pedro Sánchez sobre el presidente ceutí, Juan José Vivas, García-Page ha admitido que a él le «hubiera costado mucho mantener la corrección» institucional. Asimismo, ha rechazado la estrategia de La Moncloa al asegurar que «no entiendo nada de la posición ni de la gestión del gobierno» y advertir de que «lamentablemente, es lo que parece».
El dirigente castellano-manchego ha recordado los episodios de 2021 y ha cuestionado la inacción tras catalogarse la situación como agresión territorial: «Entraron 80.000 y se volvieron el 90%«. En este sentido, ha remarcado que Marruecos custodia la frontera y ha lamentado el mensaje exterior: «Lo que me preocupa es la imagen de debilidad que damos como país».
Lo que me preocupa es la imagen de debilidad que damos como país»
Exigencia de un pacto de Estado
García-Page ha explicado que las autonomías asumieron la tutela de menores para casos de orfandad y no para flujos masivos, por lo que ha exigido un gran pacto entre el PSOE y el Partido Popular. A su juicio, «la responsabilidad de los menores y de los mayores que entran legalmente, de entrada es del estado», al igual que la atención sanitaria, la escolarización y la seguridad en la ciudad autónoma.
El mandatario autonómico ha censurado a quienes utilizan estas situaciones con fines electorales: «Habría que penalizar a todo aquel que se le ve enseguida que hace cálculo político de la tragedia». Además, ha insistido en que el Ejecutivo central debe asumir los costes: «Hasta que el Gobierno de España no sea plenamente responsable de todas las consecuencias del descontrol de fronteras, podrán producirse hechos de distancia».
Respaldo institucional y críticas al CIS
Durante la conversación con José Luis Pérez, García-Page ha defendido la separación de poderes y la labor del poder judicial: «Si ahora se insulta mucho a los jueces, es porque están trabajando». En esta línea, ha alertado del riesgo de erosionar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y a los servicios de inteligencia para mantener un relato político coyuntural.
Sobre el reciente sondeo del Centro de Investigaciones Sociológicas sobre la españolidad de Ceuta y Melilla, el presidente regional ha ironizado afirmando que «la cocina que se hace en el CIS no es la estrella Michelin». Asimismo, ha subrayado la fortaleza del Estado frente a las crisis políticas: «No confundo la estabilidad de España con la estabilidad de su gobierno».

El presidente del CIS, José Félix Tezanos
No confundo la estabilidad de España con la estabilidad de su gobierno»
Relación con Sánchez y futuro del PSOE
Al ser preguntado sobre si ha valorado que los diputados de Castilla-La Mancha rompan la disciplina de voto en el Congreso de los Diputados, García-Page lo ha descartado tajantemente. El barón socialista ha calificado esa opción de «transfuguismo democrático» y ha recordado que los parlamentarios se deben a sus votantes y a las reglas democráticas de mayorías.
En el terreno personal, ha calificado su relación con Pedro Sánchez como «violenta» y ha desvelado que no mantienen una conversación privada desde hace un año en el Palacio Real. Respecto a las constantes ratificaciones de candidatura del presidente, ha apuntado que «esas cosas se dicen una vez y punto», mientras él sopesa su propio futuro electoral tras el desgaste familiar por los ataques de la oposición.
Finalmente, ante el escenario de una hipotética sucesión en el PSOE, ha mencionado nombres como Óscar Puente, apuntando que «conmigo no va a competir», y ha reivindicado la vigencia de la socialdemocracia tradicional representada por figuras como Felipe González. El líder autonómico ha concluido recordando que su labor crítica es un servicio al país y al propio partido para preservar sus valores históricos.








