A las 22.08 horas, el ya familiar estridente pitido del Es-alert sobresaltó a una población de la provincia de Valencia ya con el miedo en el cuerpo por el diluvio que desde hacía una hora sacudía, entre otras áreas, con especial intensidad a la capital, l’Horta Nord, y poblaciones del Camp de Túria. Desde las ocho de la tarde la tromba de agua afectaba a los conductores de la A-3. En Valencia ciudad, el diluvio se desató en torno a las 21 horas.
Las críticas no han tardado en llegar, especialmente desde l’Horta Sud, donde el agua también desató la tensión en torno a un barranco del Poyo que volvió a crecer. También el barranco de la Saleta, con un aumento de caudal. La Asociación de Víctimas Mortales DANA 29-O denuncia a través de un comunicado que el mensaje del Es-Alert que el Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat Valenciana envió a los teléfonos móviles de la ciudadanía “llegó muy tarde por lo que, otra vez, no sirvió para evitar el peligro, lo que es imperdonable”.
«La jornada del 16 de septiembre fue una tarde y ha sido una noche de mucha angustia en el colectivo de familias de las víctimas mortales de la DANA porque, de nuevo, sentíamos la desprotección y porque, de nuevo, hemos comprobado que se ha llegado tarde. El sistema Es-Alert está para ser utilizado como alerta, no para que se envíe cuando ya está todo inundado. Eso es una irresponsabilidad. Es cierto que, en esta ocasión, el mensaje era más o menos correcto, pero ¿de qué sirve si llega cuando las carreteras y los túneles ya están cortados, y los garajes anegados?», señala la entidad que preside Rosa Álvarez.
Desde la organización de familias reconocen que la situación no era comparable a la DANA del 29 de octubre de 2024 porque entonces no llovió en l’Horta Sud y en esta ocasión el agua no cayó en las cabeceras de los barrancos. Aún así, insisten: «El colectivo de personas afectadas no pudimos evitar rememorar aquella tragedia porque el ruido de los truenos, el viento y el agua que caía nos hacía temer las peores consecuencias y además el Es-Alert volvió a llegar muy tarde. También consideramos una grave irresponsabilidad que la Generalitat Valenciana no suspendiera por la tarde la actividad laboral, lo que puso en peligro a muchas personas en sus desplazamientos de regreso a casa».
En este sentido, recuerdan que muchos ayuntamientos cancelaron clases o actividad deportiva, y apuntan que la Generalitat tendría que haber suspendido la jornada laboral a partir de una hora. «La consecuencia fue que cientos de personas se quedaron atrapadas en la Pista de Silla, de regreso del trabajo de Valencia a l’Horta Sud, mientras caía una tromba, lo que las puso en peligro y se podía haber evitado tomando medidas. Cabe recordar que hay muchos negocios como los centros comerciales, las gasolineras o las farmacias que cierran muy tarde. Las personas que trabajan allí, luego tienen que volver a su casa y coincidió con el momento de la tromba. De nuevo, la Generalitat ha dejado de asumir la responsabilidad y ha puesto a la gente en peligro». «Episodios como el que hemos vivido no ayudan a recuperar la confianza», concluyen.
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