Todos los derechos humanos están en riesgo

En un momento en el que el descomunal avance de la IA ha hecho que alguno de los fundadores estén pidiendo retrasos en su desarrollo, el alto comisionado de la ONU, Volker Türk ha elevado el tono de las alertas.

Türk ha asegurado que todos los derechos humanos «están en riesgo, incluidos los derechos a la vida, la alimentación, la privacidad, la salud y la seguridad», debido al acelerado desarrollo de la inteligencia artificial (IA).

«La actual carrera hacia una IA cada vez más potente supone un salto cualitativo hacia mayores riesgos existenciales para todos los aspectos de nuestras vidas», aseguró el jefe de derechos humanos de la ONU en un comunicado.

La IA agéntica, que va más allá de la convencional y puede tomar sus propias decisiones, está mostrando fallos que «podrían paralizar servicios esenciales, fracturar las comunicaciones, desestabilizar infraestructuras críticas y golpear en el corazón mismo de las instituciones democráticas», advirtió Türk.

«Poblaciones enteras podrían quedar sin acceso a agua, calefacción o servicios financieros», agregó el alto comisionado, quien aseguró que la IA «ya está acelerando el ritmo de las guerras, ampliando su alcance y erosionando las salvaguardias que se interponen entre nosotros y el lanzamiento de armas de destrucción masiva».

Tras las advertencias de Amodei

Las advertencias del jefe de derechos humanos de la ONU se producen después de que personalidades como Dario Amodei, consejero delegado de Anthropic; el director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman; o el magnate Elon Musk reclamaran frenar deliberadamente el ritmo de desarrollo de los modelos de IA más avanzados frente a riesgos como la pérdida de control sobre los sistemas.

Según Türk, Estados y empresas deben movilizarse con urgencia a través de foros multilaterales para gobernar la IA sobre la base del derecho internacional y los derechos humanos.

«Ningún país puede gobernar esta tecnología por sí solo, ninguna empresa debería poder decidir por sí sola qué riesgos debe aceptar el mundo, y ninguna persona debería verse obligada a renunciar a sus derechos humanos a cambio de promesas de progreso tecnológico», resumió el alto comisionado austríaco.

Por su parte, el presidente Donald Trump exige acelerar a toda marcha en la carrera tecnológica contra China proclamando que «quien gane en IA, gana». La postura de la Casa Blanca choca con un movimiento insólito.

El mandatario estadounidense dejó claro que no piensa poner trabas a las empresas nacionales si eso implica arriesgar el liderazgo frente a Pekín.

«Lideramos a China en IA. Somos el país más sofisticado del mundo y quiero que siga siendo así», aseveró el presidente al ser preguntado sobre la regulación del sector.

En la visión de Washington, el verdadero riesgo no es que la tecnología desborde el control humano, sino perder la supremacía geopolítica.

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