Los pronósticos dicen que Estados Unidos es favorita a ganar el oro del Mundial, y por tanto a doblegar a España en su semifinal. Pero las de Miguel Méndez no tienen miedo y mirarán a los ojos a unas rivales con las que compiten en la WNBA. Alba Torrens, la capitana y referente deportiva y espiritual en esta selección con la que se ha colgado 10 medallas, avisa: «Vamos a ir a por el partido. ‘Volver a soñar’ era el lema de la concentración del Mundial y aquí estamos, jugando unas semifinales, era donde queríamos estar». Pero como se predica con el ejemplo, en el día libre de descanso de la selección, la única que pidió cancha para hacer ejercicios de tiro fue Torrens. El resto estaban agotadas o sorteando un incómodo virus que ha pegado duro en los hoteles de concentración en Alemania.
Dominar la pintura y presión a las tiradoras
Lideradas por las dos benjaminas del equipo, Iyana Martín (20 años) y Awa Fam (20), España necesita imponerse en la pintura y generar mucha presión defensiva por fuera con Alicia Florez (juega en las Washington Mystic), María Conde (Toronto Tempo), Maite Cazorla y la renqueante Buenavida. La escolta canaria comentaba en la previa con Australia a sus compañeras, con la chaqueta del chándal puesta, que «se ha puesto el día frío», mientras las demás sorteaban el calor berlinés como podían. Buenavida cayó fruto del virus y no jugó ningún minuto ante las aussies, pero todo apunta a que estará en condiciones para sumar en la semifinal.
Awa Fam (Seattle Storm) tratará de hacerse fuerte en la zona junto a Eaquel Carrera (NY Liberty) y Gustafson (Portland Fire) ante una Angel Reese que ha aparcado su rivalidad con Caitlin Clark para ponerse al servicio del equipo. Las yankees son un equipo coral en el que no destaca ninguna jugadora en las clasificaciones individuales, pero lideran todos los ránkings de equipo.
Sin embargo, en el partido de grupo ante Italia, las transalpinas rozaron la gesta proponiendo un partido muy físico con un marcador bajo (52-55), forzando malos tiros de las estadounidenses (28%) e imponiéndose bajos los tableros. Valga como detalle que Miguel Méndez ya probó ante Australia una zona de ajustes que daba la sensación que estaba testeando para utilizarlo en este partido en su intento de frenar a las estadounidenses. España sabe cuál es el camino y, como rezaba el lema de la concentración, las jugadoras quieren ‘volver a soñar’ ocho años después.
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