Por primera vez, cualquier persona puede consultar casi en tiempo real dónde se encuentran las aves de Europa. El EuroBirdPortal (EBP), uno de los proyectos del European Bird Census Council, ha estrenado una nueva versión de su visor online, ampliada ahora a cerca de 600 especies, que permite visualizar sobre mapas animados cómo cambia semana a semana la distribución de cada especie y comparar aves, años o periodos distintos. Los mapas se actualizan diariamente y muestran la información disponible hasta el día anterior.
¿Cómo se han obtenido los datos? Detrás del sistema hay una impresionante red de ciencia ciudadana. Cerca de 200.000 observadores, profesionales y aficionados, aportan registros y datos de avistamientos a través de plataformas como eBird, Ornitho y otros portales ornitológicos europeos (21 en total). En los últimos 10 años, este tipo de plataformas han recogido hasta 750 millones de observaciones. «Integramos datos de eBird, Ornitho y muchas otras aplicaciones para tener la información reciente y precisa acerca de qué ocurre con las aves de Europa», detalla a EL PERIÓDICO Gabriel Gargallo, director del Institut Català d’Ornitologia (ICO).
Los datos serán fundamentales para ver si una especie ha aumentado, ha disminuido o ha cambiado su distribución»
La principal novedad del visor EuroBirdPortal, a difeencia de los censos científicos y regulares que se realizan habitualmente, es que permite seguir a las especies durante todo el año, y no únicamente en momentos concretos. Los censos tradicionales, en cambio, se suelen centrar en aves nidificantes o invernantes, mientras que los atlas de distribución se elaboran cada varias décadas. «Los datos serán fundamentales para ver si una especie ha aumentado, ha disminuido o ha cambiado su distribución, pero también para anticipar hacia dónde se están moviendo ciertas especies», señala Gargallo.
Pantalla del visor para dos especies concretas / EuroBirdPortal
La información recogida por los voluntarios no procede de un muestreo uniforme: «Algunas zonas reciben más visitas que otras y varían las fechas, horarios o duración de las observaciones, pero toda los datos son útiles para incluirlos en los modelos». «Pese a esta parte aleatoria, cuando mezclamos las observaciones de unas 200.000 personas y tenemos en cuenta todas las variables, podemos encontrar señales biológicas muy potentes», añade el director del ICO.
Gripe aviar
A partir de ese volumen de registros, los científicos no solo pueden representar dónde se ha observado un ave, sino también construir modelos para estimar dónde es más probable encontrarla en cada momento. «Podemos hacer predicciones sobre dónde estarán las aves durante todo el año. No estamos limitados a un censo de invierno o de reproducción; podemos analizar qué está ocurriendo, por ejemplo, en la segunda semana de septiembre», añade Gargallo.

Cigüeñuela común en unos estanques salineros / Cristina Amanda Tur (CAT)
El sistema también puede servir para estudiar cambios bruscos en las poblaciones, procesos de recuperación o alteraciones relacionadas con fenómenos como los brotes de gripe aviar. «De esta forma, se puede avisar a las autoridades de que es probable que el próximo brote se declare en una zona concreta», detalla Gargallo.
Otra de las líneas de trabajo es comparar la distribución real de las aves con las áreas protegidas: «Queremos analizar la Red Natura 2000 y comprobar si las zonas protegidas coinciden realmente con los espacios que utilizan las aves», explica Gargallo. El EuroBirdPortal reúne actualmente a 52 organizaciones ornitológicas de 41 países y cuenta con apoyo del programa LIFE de la Unión Europea.
Fuente: El Periódico












