La Generalitat y los representantes sindicales del personal encargado del Servicio de Vigilancia Preventiva frente al Riesgo de Incendios Forestales iniciarán la próxima semana las negociaciones para actualizar el encargo que regula esta prestación, gestionada por la empresa pública Vaersa. El actual encargo, dependiente de la Vicepresidencia Tercera y Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, tiene vigencia hasta 2028.
La negociación arrancará el próximo 15 de septiembre, a las 9.30 horas, en el seno de una comisión en la que estarán representados la Conselleria, la dirección de Vaersa y las centrales sindicales y agrupaciones de trabajadores con representación en alguno de los tres comités de empresa provinciales.
El encuentro llega después de un verano marcado por las movilizaciones del personal de prevención, que ha reclamado mejoras laborales y una revisión de la organización de un servicio que considera afectado desde hace años por la temporalidad, la falta de medios y unas condiciones profesionales que, según los sindicatos, no se corresponden con las responsabilidades asumidas.
Durante agosto, trabajadores del servicio protagonizaron varias concentraciones ante el Palau de la Generalitat. STAS-Intersindical convocó inicialmente protestas para los días 14, 18 y 20 de agosto para exigir medidas inmediatas y criticó que la comisión negociadora se aplazara hasta mediados de septiembre, una vez superada buena parte del periodo de máximo riesgo de incendios forestales.
Las movilizaciones acabaron desembocando en dos jornadas de huelga, los días 30 y 31 de agosto, convocadas entre el personal vigilante-operario de Vaersa. Los paros se produjeron en plena campaña de incendios y estuvieron sujetos a servicios mínimos en función de los niveles de preemergencia.
De las protestas a la mesa de negociación
Entre las principales reivindicaciones trasladadas por los sindicatos figura la ampliación de los periodos de contratación y de funcionamiento del dispositivo. Los representantes de los trabajadores reclaman que las unidades móviles de vigilancia presten servicio durante los doce meses del año y que los observatorios forestales permanezcan operativos durante periodos más amplios, con campañas de al menos nueve meses en determinados casos.
También plantean mejoras en las condiciones de los puestos de trabajo, especialmente en los observatorios forestales, así como una revisión de jornadas, descansos, clasificación profesional y retribuciones. Los sindicatos han denunciado durante las protestas situaciones como observatorios sin servicios adecuados, problemas de ventilación o acceso a agua potable, además de una exposición continuada a altas temperaturas durante los meses de verano.
Otra de las cuestiones planteadas es el reconocimiento profesional y económico de las funciones desempeñadas, incluida la penosidad y peligrosidad asociadas al trabajo en el monte. Las organizaciones sindicales también han reclamado revisar la jornada de las unidades móviles, cuyos trabajadores denuncian realizar una hora adicional diaria de disponibilidad que no se les abona directamente.
Estas demandas explican que la reunión del próximo lunes se haya convertido en uno de los principales puntos de referencia del conflicto. Durante todo el verano, Generalitat, Vaersa y organizaciones sindicales han mantenido diversos contactos con el objetivo de acercar posiciones, aunque los representantes de los trabajadores han venido reclamando que el diálogo se traduzca en medidas concretas y compromisos presupuestarios y organizativos.
Por parte de la Generalitat, la voluntad expresada es negociar y analizar la posible implantación de las propuestas presentadas por las diferentes organizaciones sindicales. Entre los asuntos que la Administración sitúa sobre la mesa se encuentran precisamente la mejora de las condiciones laborales y salariales de la plantilla, así como la ampliación del servicio de las unidades móviles de vigilancia y de determinados observatorios forestales.
El debate afecta a una pieza relevante del dispositivo autonómico contra los incendios. Vaersa gestiona por encargo de la Generalitat la Red de Observatorios Forestales desde 1994 y el Plan de Vigilancia de Incendios Forestales desde 2001. Según la propia empresa pública, el dispositivo incluye actualmente 133 unidades todoterreno de vigilancia y 66 observatorios forestales distribuidos por el territorio valenciano.
Su función se centra fundamentalmente en la prevención, vigilancia, disuasión y detección temprana de incendios, además de informar a la ciudadanía y trasladar avisos cuando se detectan riesgos o columnas de humo. Se trata, por tanto, de un servicio distinto del de los bomberos forestales dedicados a la extinción, aunque ambos forman parte del sistema autonómico de prevención y respuesta frente al fuego.
La comisión del 15 de septiembre deberá determinar ahora hasta qué punto las reivindicaciones planteadas durante el verano pueden incorporarse a la actualización del encargo a Vaersa vigente hasta 2028. Para los sindicatos, la apertura formal de la negociación supone una oportunidad para abordar problemas que consideran estructurales; para la Generalitat, el objetivo pasa por analizar las diferentes propuestas y buscar fórmulas que permitan reforzar el servicio y mejorar las condiciones de su plantilla.
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