El Atlético entró en ‘modo Champions’ y Julián Álvarez empezó a dar muestras de que puede recuperar su mejor versión pese a no estar cumpliendo su sueño. El delantero argentino fue una de las pocas notas positivas para Diego Simeone tras la derrota frente al Liverpool.
Era la sorpresa de la noche. Había jugado al despiste el Cholo en la previa, asegurando que todavía no veía a Julián titular este miércoles. «Seguramente nos ayudará en el andar del partido», insistió el martes. Pero todo ello resultó ser una estrategia de Simeone para engañar a Andoni Iraola en el planteamiento.
En el debut en Champions y frente al Liverpool en Anfield llegó la primera titularidad de la temporada para Julián Álvarez, que empieza a recuperarse poco a poco del mazazo que supuso su no salida al FC Barcelona en el mercado de fichajes. «Ayer tenía un pensamiento y ahora tengo otro», soltó el argentino para justificar su cambio de opinión en cuanto a la inclusión de la Araña en el once inicial.
Julián Álvarez se mostró más comprometido / EFE
Julián da la razón a Simeone
Y lejos de decepcionar, Julián le dio la razón a su entrenador, quien le defendió asegurando que «viene trabajando bastante bien en los entrenamientos». Ya había disputado casi media hora como suplente ante el Villarreal y otra media contra el Athletic, mostrándose muy desconectado del juego, cabizbajo y visiblemente afectado por su continuidad en el Atlético de Madrid.

Julián Álvarez, durante una acción en el Liverpool-Atlético / EFE
Pero todo eso cambió en Anfield. Ya a los cinco minutos mostró una versión totalmente renovada. Su primer disparo fue un intento tímido a las manos de Alisson. Pero más allá de ocasiones, Julián se mostró participativo en todo momento, bajando a recibir al centro del campo y aportando destellos diferentes en ataque. Todos sus controles fueron precisos, en una clara muestra de que su compromiso parece estar cambiando.
Asistencia y al borde del gol
Y la mejor prueba fue el 0-1. Porque ya hasta participa en los goles rojiblancos, esta vez con una asistencia exquisita entre líneas, viendo cómo Marcos Llorente ganaba la espalda para dejarlo totalmente solo ante Alisson. Incluso pudo marcar Julián minutos después, en un latigazo ajustadísimo al palo que sacó el meta brasileño con una de las paradas de la jornada.
Su importancia en el ataque rojiblanco estaba siendo tal que Simeone no dudó en dejarle los 90 minutos en el campo, sobre todo sabiendo que su equipo debía remontar tras el 2-1 nada más arrancar la segunda mitad. Dio entrada el Cholo a Jonathan David, pero el sacrificado no fue Julián, sino Baena. Perdiendo no podía prescindir del que se supone que es su mejor hombre.

Julián Álvarez, tras el pitido final ante el Liverpool / EFE
Al final, igual que le sucedió a todo el equipo, Julián se apagó en los últimos minutos, aunque suya fue una de las pocas ocasiones rojiblancas para tratar de empatar el partido, con un disparo raso que atrapó de nuevo sin problemas Alisson.
Sea como sea, se lleva Simeone con Julián una de las pocas noticias positivas tras la derrota en Anfield. Aunque la verdadera prueba para conocer el alcance de la recuperación del delantero argentino llegará en los partidos en el Metropolitano. El Atlético, si está a su nivel, le necesitará, pero el perdón de la afición no llegará tan fácilmente, probablemente ni siquiera con grandes actuaciones en Champions.













