- Drones: arma clave y amenaza en la defensa
- Centro para el Desarrollo Tecnológico e Innovación
- Incremento del uso de drones en conflictos y su impacto militar
- Retos en la defensa convencional frente a los drones
- Ventajas y limitaciones de los sistemas de energía dirigida
- Objetivos del proyecto del Ministerio de Defensa
- Importancia económica de los sistemas de energía dirigida
- Aplicaciones operacionales de los sistemas de energía dirigida
- Usuarios finales y aplicaciones civiles de los sistemas antidrones
- Especificaciones técnicas requeridas para los sistemas de energía dirigida
Drones: arma clave y amenaza en la defensa
Los drones se han convertido en un arma clave para los ejércitos… y por tanto también en una pesadilla.
En paralelo a la carrera por adquirir y manejar más drones para más tareas, muchas fuerzas armadas tratan de protegerse frente a la amenaza de los sistemas aéreos no tripulados: misiles, escopetas… y hasta sistemas de láser y de energía dirigida.
Centro para el Desarrollo Tecnológico e Innovación
El Ministerio de Defensa confía en ese tipo de sistemas para proteger las bases, acuartelamientos y todo tipo de instalaciones del Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire.
Así lo demuestra una consulta preliminar al mercado que, según ha comprobado Confidencial Digital, está tramitando el Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación, una entidad pública empresarial adscrita al Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.
Este ministerio se encarga de sondear entre empresas posibles sistemas que podrían ser incorporados para misiones de defensa militar, y también de protección de infraestructuras civiles.
El Ministerio de Defensa plasmó en la Estrategia de Tecnologías e Innovación para la Defensa, aprobada este 2026, su idea de buscar o ayudar a desarrollar sistemas de energía dirigida, capaces de lanzar impulsos electromagnéticos para destruir objetivos.
Incremento del uso de drones en conflictos y su impacto militar
La consulta preliminar al mercado gestionada por el Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación tiene por objeto “conocer el grado de desarrollo de tecnologías innovadoras en el ámbito de sistemas de energía dirigida de radiofrecuencia para protección contra drones”.
El documento elaborado por esas entidad pública empresarial señala que el uso de drones en conflictos armados “se ha incrementado durante la década de 2020, especialmente en la guerra de Ucrania”.
Estos aparatos están transformando “la táctica y la estrategia militar, gracias a su bajo coste y alta maniobrabilidad, destacando el uso de drones kamikaze”.
Los elementos susceptibles de sufrir ataques de drones no son sólo bases, vehículos, posiciones militares… sino abarcan desde infraestructura civil crítica, como aeropuertos, refinerías y centrales energéticas, hasta objetivos militares como bases o personal.
“Se espera que su uso continuado y diversificado siga aumentando”, según el Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación.
Retos en la defensa convencional frente a los drones
El problema que tiene a tantos estados mayores de ejércitos (también en España) y a tantos ingenieros dando vueltas a la cabeza es que “las defensas convencionales mediante misiles interceptores dan lugar a una enorme asimetría de costes frente a los ataques con drones”.
De ahí que se haya intensificado en los últimos años la búsqueda de sistemas antidrones “efectivos y económicos”.
En esa búsqueda “han surgido herramientas de carácter no cinético que se fundamentan en el empleo de energía y señal electromagnética, con los inhibidores de comunicaciones o los sistemas de perturbación de señal satelital GNSS siendo acogidos como soluciones eficaces. Sin embargo, la aparición de drones filoguiados y autónomos, mediante guiado electroóptico o trayectoria preprogramada, dota de inmunidad frente a las referidas contramedidas”.
Ventajas y limitaciones de los sistemas de energía dirigida
Pero existe una solución: “Los sistemas de energía dirigida de radiofrecuencia (RF DEW, Radio Frequency Directed Energy Weapons) se presentan como una potencial solución frente a estas nuevas amenazas”.
Los componentes electrónicos de los drones “son altamente afectados al ser alcanzados por pulsos de energía electromagnética (PEM) de alta potencia, deteriorando su capacidad operativa e impidiendo que alcancen satisfactoriamente sus objetivos”.
El Ministerio de Defensa ha identificado esos sistemas de energía dirigida de radiofrecuencia como una capacidad interesante. Existen prototipos en desarrollo a nivel global y europeo, el problema es que por ahora presentan “limitaciones técnicas a superar y sin integración completa de los subsistemas necesarios para su funcionamiento en entorno operativo”.
Objetivos del proyecto del Ministerio de Defensa
El procedimiento de consulta preliminar al mercado terminó este 8 de septiembre. Desde julio las empresas interesadas pudieron enviar al Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación sus propuestas.
Este organismo del Gobierno busca “conocer la capacidad de los actores del mercado para dar respuesta al reto tecnológico del desarrollo de un sistema de energía dirigida de radiofrecuencia que contrarreste las amenazas emergentes en el ámbito de vehículos aéreos no tripulados.
El propósito final del proyecto es obtener “un prototipo de defensa no cinética capaz de neutralizar UAS, incluyendo aquellos autónomos y filoguiados, con tal de garantizar la protección de infraestructuras críticas y recursos militares”.
Así lo refleja el documento consultado por Confidencial Digital. El objetivo es tanto civil como militar, si bien parece que la iniciativa procede de Defensa, ya que pretende “satisfacer la necesidad de las Fuerzas Armadas de contar con contramedidas eficaces frente a la problemática que surge con el incremento del uso de UAS [unmanned aerial systems, sistemas aéreos no tripulados] en conflictos bélicos, considerando especialmente los drones de nueva generación que sean inmunes a la inhibición de comunicaciones o las técnicas de jamming”.
Importancia económica de los sistemas de energía dirigida
Este plan que gestiona el Ministerio de Ciencia para el Ministerio de Defensa se basa también en una clave ya señalada: “Es de igual importancia que los sistemas C UAS [antidrones] desarrollados limiten o eliminen el desequilibrio económico que existe actualmente entre los mecanismos defensivos cinéticos y el coste de los UAS”.
Esa es la gran ventaja de los sistemas de energía dirigida: “El coste por disparo” de los sistemas de energía dirigida de radiofrecuencia “se reduce al consumo energético requerido, lo cual supone una ventaja frente a las alternativas cinéticas”.
O lo que es lo mismo: que es mucho más barato disparar a un dron con un sistema que lanza ondas electromagnéticas que lanzarle, por ejemplo, un misil de una batería antiaérea Patriot.
Aplicaciones operacionales de los sistemas de energía dirigida
El Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación destaca otras ventajas añadidas de los sistemas de energía dirigida de radiofrecuencia.
“Permitirían habilitar diversas aplicaciones de alto impacto operacional” para las Fuerzas Armadas, que abarca tanto la defensa contra los drones como otras capacidades.
Neutralización de vehículos no tripulados
“La elevada potencia de los pulsos HPM [de energía dirigida] permite inutilizar los sistemas de guiado y control, ya sea inhibiendo o destruyendo su electrónica, neutralizando la amenaza incluso frente a drones autónomos o de bajo coste”.
Lucha contra artefactos explosivos (IED)
“La energía radiada podría emplearse para perturbar o destruir la electrónica de activación de un IED”, un artefacto explosivo improvisado como los que sufrieron los militares españoles en Afganistán y en Líbano, “o incluso provocar su detonación controlada a distancia, reduciendo el riesgo para personal y unidades desplegadas”.
Detención remota de vehículos terrestres y navales
“Los sistemas de energía dirigida “podrían forzar su detención antes de que alcance su objetivo, aportando una capacidad adicional de protección en entornos de alta amenaza”, mediante la degradación de los sistemas electrónicos del vehículo, tanto tripulados como no tripulados, identificados como amenazas.
Usuarios finales y aplicaciones civiles de los sistemas antidrones
El documento admite ya que “como posibles usuarios finales interesados dentro del Ministerio de Defensa se encuentran los ejércitos y la Armada”.
El Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire están incorporando diversos sistemas antidrones. Los usan para proteger sus bases militares, navales y aéreas en España, y también para ofrecer protección a los contingentes militares cuando despliegan en operaciones y en ejercicios en el exterior.
Las aplicaciones civiles de estas armas pueden ser también de gran interés: “Más allá del contexto estrictamente militar, y teniendo en cuenta que los UAS se emplean tanto en escenarios bélicos como fuera de ellos con una intención desestabilizadora”, la empresa pública dependiente del Ministerio de Ciencia justifica que “es de interés público aumentar la seguridad y resiliencia en entornos urbanos, aeroportuarios, portuarios, así como infraestructura energética, industrial, todos ellos vulnerables frente a la amenaza que suponen los drones, sin que esto suponga el surgimiento de riesgos y efectos colaterales”.
Especificaciones técnicas requeridas para los sistemas de energía dirigida
El sondeo con empresas especializadas se centra en estudiar sistemas pulsados de alta potencia en la banda de microondas (HPM, High Power Microwaves) que tengan una potencia pico estimada debe estar en el orden de las decenas de megavatios (MW).
Insiste varias veces el documento en que “se espera que este instrumento tenga un bajo coste por uso y sea reutilizable, cualidades destinadas a dar una respuesta recíproca al empleo masivo de drones de fabricación barata”.
Además, este sistema antidrones “debe ser capaz de contrarrestar ataques en forma de enjambre o de saturación, mediante capacidad de disparo en ciclos repetidos con alta cadencia.
El Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación busca recabar información sobre diversas capacidades y aspectos técnicos de estas armas:
- Generación de pulsos de microondas de muy alta potencia, del orden de decenas de megavatios, mediante osciladores, amplificadores y moduladores específicos.
- Tecnologías de pulsado de alta tensión, como generadores Marx u otras arquitecturas avanzadas, con robustez para alcanzar niveles extremos de voltaje y repetición rápida.
- Diseño de antenas especializadas robustas frente a temperatura, potencia y reflexiones. Se requerirán ensayos de propagación y acoplamiento electromagnético a distintas distancias y geometrías para asegurar una transferencia eficiente de energía hacia los objetivos.
- Emisión controlada de pulsos electromagnéticos de alta potencia, que exige dominio profundo de fenómenos electromagnéticos transitorios y compatibilidad electromagnética.
- Capacidad de operación cíclica en pocos segundos, imprescindible contra enjambres y ataques en oleadas.
- Integración con sistemas contra drones ya existentes, para una respuesta coordinada en escenarios saturados.
- Capacidad de movilidad y despliegue rápido, favoreciendo la modularidad y un peso reducido.
- Maximizar el alcance efectivo del sistema.
Una clave será la gestión energética, ya que se debe garantizar el suministro en régimen de alta cadencia de emisión: “Se considerarán sistemas de baterías y generadores, así como bancos de condensadores y electrónica asociada, con el objetivo de cumplir los requisitos de carga rápida o suministro continuo para disparos repetidos”.
Las empresas interesadas que han presentado sus sistemas han tenido que especificar la capacidad, el tipo de objetivo para el que están diseñados (clases de drones a los que podría hacer frente), así como la capacidad de despliegue y movilidad.













