Las muertes por calor en España se han disparado un 95,4% de media entre finales del siglo XX y el año 2024, según un informe internacional publicado por ‘The Lancet’. En el caso de Cataluña, todas sus capitales de provincia han aumentado en más de un 100% el número de fallecimientos por este motivo. Comunidad Valenciana, Baleares y las dos castillas aparecen también con aumentos similares.
El informe de ‘The Lancet’ analiza todos los efectos derivados del calentamiento global en la salud de las personas en los diferentes países europeos y llega a la conclusión de que, aunque se están adoptando medidas de mitigación, prevención y adaptación, éstas van más lentas que la velocidad a la que aumenta el número y frecuencia de olas de calor.
El informe cita el caso extremo de Castelló de la Plana, donde el número de muertes por calor ha aumentado en lo que va de siglo nada menos que un 553,5%, al pasar de 25,7 muertos por millón de habitantes en el periodo 1991-2000 a los 168,1 en el periodo 2015-2024.
Solo un 13,2% de superficie arbolada en las ciudades
Una de las causas de este aumento de mortalidad por calor es el llamado ‘efecto isla de calor’ que provocan las ciudades en verano, debido a la abundancia de materiales como el asfalto, el hormigón o el acero, que atrapan la radiación con facilidad, sin apenas reflejarla. Ese efecto hace subir la temperatura urbana respecto a su entorno rural en varios grados.
Aumento registrado en el porcentaje de fallecimientos / The Lancet
Los organismos europeos, recuerda el informe, recomiendan que todas las ciudades tengan al menos un 30% de superficie arbolada (no zonas simplemente ajardinadas, sino con árboles). En cambio, en 2020 las ciudades españolas solo tenían un 13,2% de su superficie arbolada y únicamente un 12% de ellas cumplían con la recomendación de un 30%.
Cuenca es, según ‘The Lancet’, un ejemplo a seguir, porque es la ciudad española con más arbolado en su área urbana, pues cubre nada menos que un 53,3% del total, mientras que Cádiz se sitúa en el polo opuesto, con exactamente cero hectáreas con árboles. La ciudad española que ha experimentado un aumento más rápido en este sentido es Torrejón de Ardoz, que desde 2000 a la actualidad ha aumentado su superficie con árboles desde 4,9 a 17,4 hectáreas.

Arbolado en la ciudad de Barcelona / Shutterstock
En general, en el sur de Europa la mortalidad relacionada con el calor aumentó un 160,6% en entre finales del siglo XX y 2024. “A medida que aumentan las temperaturas globales por el cambio climático y se intensifican las olas de calor, los efectos ‘isla de calor’ en las ciudades agravan los riesgos para la salud”, señala el estudio.
Pamplona, la que más reduce su contaminación por tráfico
El informe analiza también el transporte público en las diferentes ciudades españolas como agente activo de descarbonización y llega a la conclusión de que Pamplona (Navarra) es la capital que más avanza en este sentido. Como consecuencia, entre los años 2000 y 2023 Pamplona fue la ciudad española que registró una mayor reducción de muertes prematuras atribuibles a la contaminación por el tráfico, es decir, por partículas finas PM 2.5. La bajada de fallecimientos en dicho periodo alcanzó el 78%, según el estudio.

Un autobús eléctrico en Pamplona / Agencias
En cambio, la ciudad con más muertes prematuras achacables a la contaminación por partículas PM 2.5 fue Torrelavega (Cantabria), con 144,4 muertes por cada 100.000 habitantes. De ellas, el 48% son atribuibles al sector del transporte.
“Las ciudades están tomando medidas, pero los avances no siguen el ritmo de los crecientes riesgos para la salud”, señalan los autores del estudio, que no dudan en apuntar la solución: “Las ciudades necesitan una mayor inversión y una planificación más sólida centrada en la salud”, con barrio más verdes, aire más limpio y con más transporte púbico.
Fuente: Información












