el Dacia Spring cambia de piel para liderar la nueva ola urbana eléctrica

La segunda generación del urbano rumano crece en tamaño, potencia y tecnología para afianzar la posición de Dacia en un mercado de acceso donde la presión de la competencia europea y asiática exige mucho más que un precio ajustado.

El Dacia Spring nació en 2021 con una misión clara: democratizar la movilidad eléctrica a base de pragmatismo y números ajustados. Con más de 210.000 unidades comercializadas en más de 40 países, la receta del coche eléctrico de acceso funcionó. Sin embargo, la industria del automóvil ha cambiado drásticamente en los últimos tres años. 

La irrupción de nuevos rivales urbanos y la exigencia de un público que busca vehículos más polivalentes han obligado a la firma del Grupo Renault a mover ficha. La respuesta es la segunda generación del Spring, un modelo que rompe con el anterior para convertirse en el pilar inicial de una ofensiva que contempla cuatro lanzamientos 100% eléctricos hasta 2030.

Plataforma propia para dar el salto de categoría

A diferencia de la primera entrega, el nuevo Dacia Spring conserva únicamente la denominación comercial. Su desarrollo se ha realizado íntegramente sobre la nueva arquitectura RGEV Small del Grupo Renault, una base técnica concebida para optimizar el espacio y la eficiencia en el segmento A eléctrico. Fabricado en la planta eslovena de Novo Mesto, el modelo da un salto considerable en dimensiones: alcanza los 3,85 metros de longitud y 1,74 metros de anchura, lo que supone un incremento de 15 y 18 centímetros, respectivamente.

Este crecimiento no solo le otorga una presencia más robusta y en línea con la actual identidad visual de la marca —encabezada por la firma luminosa Dacia Link y paragolpes con protecciones reforzadas—, sino que maximiza el espacio habitable. En el apartado de carga, el Spring vuelve a fijar la referencia de su categoría ofreciendo 337 litros de maletero, ampliables a 1.283 litros al abatir los asientos traseros. Además, añade como opción un espacio de almacenamiento delantero (frunk) de 18 litros, ideal para guardar los cables de carga, y el sistema de accesorios modulares YouClip

Mecánica optimizada para el entorno urbano y periurbano

Bajo el capó, el nuevo urbano estrena un motor eléctrico de 60 kW (80 CV) y 175 Nm de par máximo, cifras pensadas para resolver con mayor soltura los desplazamientos diarios tanto en ciudad como en tramos periurbanos. Firma una aceleración de 0 a 100 km/h en 12,1 segundos y una velocidad máxima de 130 km/h. La batería, de química LFP (litio-ferrofosfato) y con 27,5 kWh de capacidad útil, homologa una autonomía de hasta 250 kilómetros en ciclo mixto WLTP.

Los datos de uso recopilados por la marca en la primera generación revelan que sus clientes recorren una media de 34 kilómetros diarios. Con un consumo homologado de tan solo 12,7 kWh/100 km —favorecido por un peso en báscula que parte de los 1.212 kg—, la autonomía anunciada permite abordar la rutina semanal con una única recarga. En cuanto a los tiempos de carga, el cargador de corriente alterna de serie (6,6 kW) requiere algo menos de tres horas en un Wallbox de 7 kW para pasar del 15% al 80%. Opcionalmente, se ofrece la posibilidad de equipar carga rápida en corriente continua de hasta 50 kW, lo que reduce ese mismo proceso a 28 minutos.

Apuesta tecnológica por debajo de los 20.000 euros

La reestructuración de la gama se articula en torno a dos niveles de equipamiento: Expression y Journey. Ambos comparten la misma dotación mecánica de 80 CV y la batería de 27,5 kWh. Desde el acabado de acceso se incorporan elementos como el cuadro de instrumentos digital de 7 pulgadas, aire acondicionado manual, sensores de aparcamiento traseros y freno de estacionamiento eléctrico. La versión Journey suma llantas de 16 pulgadas, tarjeta manos libres, cámara de visión trasera y el sistema multimedia Media Nav Live con pantalla táctil central de 10,1 pulgadas y servicios conectados.

Con una tarifa comercial que se situará por debajo de los 20.000 euros antes de aplicar las ayudas o incentivos estatales a la compra, Dacia busca consolidar su posición de liderazgo en el coche eléctrico accesible, demostrando que la contención de costes no tiene por qué estar reñida con la polivalencia, el equipamiento tecnológico y la usabilidad diaria.

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