La cocina del Hospital Nuestra Señora de Gracia de Zaragoza ha vuelto a estar plenamente operativa desde hoy, una vez concluidos los trabajos de reparación y adecuación realizados tras la incidencia registrada el pasado mes de julio, cuando se produjo el desprendimiento de una parte del falso techo de estas instalaciones.
El SALUD ha invertido 12.000 euros en estos trabajos de reparación, actuación que ha permitido recuperar la actividad en un plazo especialmente reducido, teniendo en cuenta la complejidad de los trabajos y su ejecución durante el periodo estival. La rápida respuesta de todos los equipos implicados ha hecho posible que la cocina vuelva a prestar servicio con las máximas garantías de seguridad y calidad.
Desde que se detectó la incidencia, el servicio de cocina del Hospital Universitario Miguel Servet asumió temporalmente la elaboración de las comidas destinadas a los pacientes ingresados en el Hospital Nuestra Señora de Gracia, garantizando en todo momento la continuidad de la atención y la adecuación de los menús a las necesidades dietéticas y clínicas de cada paciente.
La vuelta a la normalidad ha sido posible gracias al esfuerzo conjunto de numerosos profesionales. La Dirección quiere agradecer especialmente la implicación de los trabajadores de los servicios de Mantenimiento y Hostelería, que han trabajado intensamente para acelerar las actuaciones necesarias y hacer posible la reapertura de la cocina en el menor tiempo posible.
Asimismo, se reconoce y agradece la colaboración prestada por los profesionales de la cocina del Hospital Universitario Miguel Servet, que durante estas semanas han asumido la elaboración de los menús para los pacientes del Hospital Provincial, demostrando una vez más la capacidad de coordinación y apoyo mutuo existente entre los centros sanitarios del Servicio Aragonés de Salud.
En el día de hoy, el menú servido ha estado compuesto por calabacines rellenos y estofado de ternera como dieta basal. Asimismo, se han elaborado todas las dietas especiales indicadas para los pacientes que las precisan, entre ellas los purés destinados a las dietas geriátricas y aquellas adaptadas a diferentes necesidades y prescripciones dietéticas, garantizando en todo momento una atención nutricional adecuada a cada situación clínica.















