La exconcejala de Cultura en el Ayuntamiento de València, Mayren Beneyto, ha revelado en el segundo capítulo de Salvados «La alcaldesa» que «Es el rey emérito el que le pide» a Rita Barberá apoyar los eventos de Urdangarín. Los eventos «Valencia Summit» acabaron en los tribunales, al igual que los de Mallorca, con diferente final: condenas en las Baleares al expresidente Jaume Matas y absoluciones a los cinco altos cargos valencianos juzgados en Palma.
«A mi no me contó Rita» cómo se llegaron a celebrar todos aquellos eventos con Iñaki Urdangarín en los Valencia Summit. «Yo estaba en el despacho. Tú ten en cuenta que yo era esa que se saltaba a Totón [Asunción Barberá, hermana y jefa de gabinete de Rita Barberá] y entraba en el despacho. Así que yo lo viví, lo viví totalmente. Yo sé perfectamente por qué estaba… Lo sé perfectamente y te digo: Es el rey emérito [Juan Carlos I] el que le pide… Porque Urdangarín iba a ser el futuro presidente para la copa de València, se necesitaba una persona técnica y Urgandarin sería perfecto», ha asegurado Mayrén Beneyto, la exconcejala de Cultura con Rita Barberá, en el segundo capítulo «La alcaldesa» de «Salvados». Un segundo capítulo que se ha centrado en la caída de la alcaldesa en 2015, tras cinco mayorías absolutas consecutivas, cuando perdió la alcaldía y los escándalos de corrupción que comenzaron a rodear al PP de València y de la Comunitat Valenciana.
La revelación de Mayren Beneyto sobre la implicación del rey emérito en los negocios de Urdangarín en València tiene miga, porque hasta ahora nadie había admitido estas indicaciones. De hecho, la sentencia del caso Nóos que absolvió a cinco altos cargos valencianos no consideró probado que el expresidente de la Generalitat, Francisco Camps, o la alcaldesa de València, Rita Barberá, ordenaran la contratación del yerno del rey Juan Carlos I, Iñaki Urdangarin, y el Instituto Nóos para estos eventos. Ni siquiera que todos los detalles de esta contratación se cerraran en el Palacio de la Zarzuela el 29 de enero de 2004, como defendía el socio de Urdangarin, Diego Torres.
La ambigüedad de la ley de contratos del sector público en el año 2004 [cuando se impulsó el Valencia Summit con 3,6 millones de euros de las arcas públicas] sobre las empresas y fundaciones que reciben financiación pública es la que permitió en 2017 absolver a los cinco valencianos imputados en el caso Nóos que fueron absueltos por la Audiencia de Baleares: el exsecretario autonómico de Eventos de la Generalitat Luis Lobón; los exdirectores gerentes de la Ciudad de las Artes y la Ciencias SA (Cacsa) José Manuel Aguilar y Jorge Vela, y la exresponsable jurídica de Cacsa, Elisa Maldonado, junto al exvicealcalde de Valencia, Alfonso Grau.
Para Mayren Beneyto «empieza su malestar [de Rita Barberá] y ese malestar lo transmite al pueblo, en el momento que ocurre todo el tema del caso de Urdangarín». De hecho, el caso Nóos provocó la primera dimisión en las filas del grupo municipal del PP del Ayuntamiento de València, con la dimisión de Alfonso Grau el 16 de marzo de 2016.
A Barberá también le había salpicado casos como el de Emarsa (el saqueo de la depuradora de Pinedo) y de la trama Gürtel, que la habían obsequiado con bolsos de lujo de Louis Vuitton. Unos obsequios que Barberá llegó a defender, como se ha recordado en el segundo capítulo de Salvados.
«Un bolso de Louis Vuitton es un regalo habitual. Todos los políticos y funcionarios de este país en democracia o épocas anteriores a la democracia, incluidos medios de comunicación han recibido regalos. Ya está bien de hipocresía. Yo he recibido regalos de medios de comunicación. Y yo también eegalo todos los años: naranjas a los de fuera y libros a los de dentro», se escucha defender a Rita Barberá en la rueda de prensa en la que dio explicaciones tras conocerse los regalos de Álvaro Pérez «El Bigotes», el jefe en València de la trama Gürtel.
Aunque el caso que afectó de pleno al grupo municipal popular fue la pieza A del caso Taula que investigó las trampas electorales del PP del Ayuntamiento de València en las elecciones de 2007, 2011 y 2015. Inicialmente se investigó sólo el presunto pitufeo, blanqueo de capitales en pequeñas cantidades, que habrían cometido los 51 concejales y asesores del grupo municipal del PP en el Ayuntamiento de València. Y por las que el juez del caso Taula elevó una exposición razonada al Tribunal Supremo (Barberá era senadora y por tanto aforada) por la que la entonces senadora y exalcaldesa de València declaró dos días antes de fallecer en Madrid, el 23 de noviembre de 2016. Fue el momento de mayor aislamiento y soledad de Rita Barberá abandonada por su propio partido. Aunque Mayrén Beneyto revela otro dato inquietante: «Mi marido Ramón le dijo: ‘estate tranquila que no te va a pasar nada, no te van a condenar. El que va a llevar el caso lo unico que querrá será un poco de cariño de la oposición. No te va a pasar absolutamente nada’. Pero estuvo mal asesorada, mal acompañda y mal medicada», ha asegurado la exregidora.
El presunto pitufeo de las elecciones de 2016 acabó finalmente archivado por la sección cuarta de la Audiencia de València el 25 de abril de 2022 al considerar el tribunal que no se había podido acreditar el origen del dinero «sucio». Aunque el vicealcalde Alfonso Grau sí acabó condenado por malversación en las elecciones de 2007 y 2011 al desviar dinero de fundaciones municipales a pagar gastos electorales de las campañas de Barberá, en las que alcanzó el cielo electoral.
Aunque no se ha comentado estos casos al detalle en el documental, Mayren Beneyto ha asegurado que «Rita no se quiso enterar de todo aquello. Rita era una mujer que confiaba en las personas y no quería enterarse de lo que ocurría«. A pesar de que era «tan controladora», le ha insistido el periodista Gonzo. «Ella nunca controlaba el dinero, nunca lo controló, ni nunca vio, o quiso ver que alguien estaba haciendo algo que no debía«.
La investigación del presunto pitufeo provocó la expulsión de Rita Barberá del Partido popular, a pesar de haber sido una pata negra del partido ya que tenía el carnet de afiliada número 3 en la Alianza Popular de la Valencia de 1976, el germen del PP nacido en la transición. Maria Consuelo Reyna, Francisco Camps y José Manuel García Margallo relatan los amargos últimos días de Rita Barberá antes de fallecer. «El tratamiento mediático fue desproporcionado. Absolutamente desproporcionado», ha asegurado la exdirectora de Las Provincias.
Para el exministro José Manuel García Margallo, «hubo una enorme crueldad. Ella no podía salir de casa, tenía gente en frente, reporteros todo el tiempo. Viniendo en tren se bajó en Requena porque tuvo improperios de gente y ella no entendía por qué le pasaba todo eso». Margallo ha añadido que «hubo compañeros de partido que no estuvieron a la altura», aunque ha evitado identificarlos. «A ella le dolió más lo que hicieron algunos compañeros de partido más que los de Ciudadanos, que no era su partido, al que había dedicado toda su vida. La reacción de nuestros compañeros de partido fue lo que mas le dolió. Aunque me va a permitir que no se lo diga. Hubo gestos de distanciamiento muy claro».
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