El presidente de Rusia, Vladímir Putin, reanudó este sábado -tras más de seis meses de pausa- las negociaciones con Estados Unidos con el fin de reavivar el proceso de paz en Ucrania. Putin recibió en el Palacio del Kremlin a los enviados del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien aseguró que estos llevaban a Moscú y a Kiev «una propuesta para poner fin a la guerra».
Por el momento, se desconoce el contenido de dicha propuesta, aunque la postura rusa se ha endurecido con el paso de los meses, en gran medida, debido a los exitosos ataques ucranianos contra la retaguardia rusa, desde refinerías a almacenes de comercio electrónico.
Las negociaciones ruso-ucranianas con mediación de la Casa Blanca se han adelantado desde que Trump volvió al poder, hace dieciocho meses, pero, por el momento, no han producido ningún resultado. Además, estaban estancadas desde febrero pasado, cuando comenzó la operación militar de Estados Unidos e Israel contra Irán.
«La situación que vamos a tratar hoy no es, por supuesto, fácil», admitió Putin al comienzo del encuentro en el que transmitió «palabras de agradecimiento» al presidente Trump. Entre otras cosas, agradeció a su homólogo «su deseo sincero de contribuir a una pronta solución mutuamente aceptable«.
El líder ruso insistió en la tendencias nazis del gobierno ucraniano y en la necesidad de eliminar «todas las causas originales del conflicto», aunque también confirmó «la voluntad de continuar el trabajo conjunto con los americanos en la búsqueda de una solución político-diplomática».
Sin embargo, tas recibir a los emisarios norteamericanos, Putin aseguró que seguirá cooperando con EE.UU. para lograr un arreglo político-diplomático al conflicto, pero advirtió de que el Ejército ruso alcanzará los objetivos que se ha marcado en Ucrania.
«Se destacaron los auténticos éxitos del Ejército ruso en su avance en el frente y se manifestó la seguridad de que se lograrán los objetivos marcados», dijo Yuri Ushakov, asesor de política internacional de la Presidencia rusa, al término de las consultas en el Kremlin. La reunión se prolongó durante tres horas y diez minutos.
Tímida tregua
Con el fin de facilitar la llegada de los mediadores estadounidenses, Putin y el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ordenaron cesar durante tres días los ataques aéreos, aunque solo contra las capitales, Kiev y Moscú.
El jefe de Estado ruso explicó que su país «hará todo lo posible para garantizar la seguridad del proceso negociador y de los mediadores», pero negó un acuerdo con Kiev para una tregua «más amplia».
Zelenski había plantado, anteriormente, el cese de los bombardeos a nivel nacional, algo que el Kremlin ya había asegurado el pasado viernes que no aceptaría. Por el contrario, Moscú atacó en el centro de Kiev la sede del Servicio de Seguridad de Ucrania y también el aeropuerto capitalino.
Por su parte, el presidente ucraniano dijo haber tomado nota y advirtió que la próxima semana llevará a cabo su promesa de convertir en completamente inseguro el espacio aéreo ruso, amenaza que Moscú tachó de «terrorismo de Estado».
De hecho, por ese motivo, Putin aseguró que Moscú «no negocia con terroristas» y el Kremlin descartó una cumbre tripartita a no ser que sea para firmar la paz definitiva.
Fuente: El Periódico















