Lewis Hamilton no quiere esperar más. No lo dice de forma clara y contundente, pero sí lanza mensajes que se pueden leer perfectamente. Quiere que Ferrari le dé la prioridad ante Leclerc y se volque en él para intentar recortar su desventaja en el Mundial de pilotos de F1, en el que está empatado a puntos con Russell por la segunda posición y a 59 puntos del líder, Kimi Antonelli.
Tras la clasificación, Lewis Hamilton repitió en numerosos medios que los dos pilotos deben «trabajar como equipo» después de que en ‘quali’ los de rojo no aprovecharan la oportunidad de entregarle un rebufo a Lewis (le tocaba prioridad de elección en este GP en el orden de salida del box).
El rebufo en Monza es crucial, y más aún en este coche. Leclerc dejó entrever el jueves que sí podría ayudar a Lewis con rebufo porque era el inglés el que tenía prioridad de elección. Aunque tenía claro que eso no debía comprometer a ninguno de los dos coches en clasificación, algo un poco contradictorio, ya que el que ofrece rebufo en el intento definitivo siempre suele salir perjudicado.
Y el sábado no hubo ni rastro de esa ayuda. Y la reflexión de Hamilton es demoledora: «El equipo estaba tan centrado en lograr un rebufo igual para los dos pilotos que, simplemente, nos tropezamos». Lo que quiso decir, parece claro.
Otro tema al margen es saber por qué Hamilton, justo antes de su intento final de Q3, cuando ya estaba todo preparado para salir a pista, no tenía los neumáticos preparados y puestos en su coche. Un despiste importante cuando cada segundo cuenta.
El equipo estaba completamente centrado en intentar conseguir un rebufo igual para cada piloto, y simplemente tropezamos
Declaraciones muy claras: no queda tiempo
Y Hamilton, tras la lucha contra el crono, repetía también la gran desventaja que tiene por remontar (59 puntos), dejando entrever que si el cuadro italiano no reacciona a tiempo, será demasiado tarde. Y sobre todo, aunque no lo dijera, consciente de que está en mejor posición que Leclerc en el Mundial (Charles está a 87 puntos del líder).
Por ello, cuando a Hamilton le preguntaron abiertamente si había llegado el momento de que Ferrari pusiera toda la carne en el asador en un lado del garaje, priorizando a uno de los dos pilotos, Lewis fue claro y conciso: «Sí». No dijo que le tenían que priorizar a él, pero su mejor posición en la generla frente a Charles ya responde a esa pregunta, porque el monegasco está 28 puntos por detrás.
«Creo que, al final, no hubo… El equipo estaba completamente centrado en intentar conseguir un rebufo igual para cada piloto, y simplemente tropezamos. Estamos en un momento del año en el que 59 puntos son una desventaja enorme que recuperar, especialmente cuando Mercedes sigue siendo el equipo más rápido. Así que tenemos que trabajar como un equipo», agregó. No dijo nada, pero lo dijo todo.
Hay luz al final del túnel, pero se está apagando cuanto más avanzamos
«Hay luz al final del túnel, pero se está apagando cuanto más avanzamos. Aunque el equipo está haciendo un trabajo increíble al introducir mejoras y hacer que avancemos, estoy muy orgulloso de todos. Lo digo siempre, pero es porque realmente lo estoy», argumentó, reiterando que no hay tiempo para más dudas.
«No podría hacer lo que hago sin ver el gran trabajo de todo el mundo. Siempre quiero asegurarme de reconocerlo y de darles el mérito que merecen. Porque quiero que sigan trabajando al máximo, que mantengan el hambre y que conserven esa pasión y ese fuego. Pero también en el circuito tenemos que estar a la altura y actuar en consecuencia para asegurarnos de conseguir los resultados que necesitamos», finalizó.











