Canta Amaia Romero eso de que «ya se acaba el verano y no va a volver». Pero para los menores saharauis que forman parte del proyecto ‘Vacaciones en Paz’, impulsado por Acansa, hace algunos años que cambió la letra de la canción y sus veranos en Córdoba siempre regresan.
Este primero de mes, desde hace ya varios septiembres, la explanada de El Arenal se transformaba en el punto de encuentro para lágrimas, abrazos, pancartas y palabras de cariño dedicadas a los 131 niños y niñas saharauis que, tras varios meses viviendo en casas cordobesas, se despedían de sus familias de acogida antes de poner en marcha el camino de vuelta a los campamentos de refugiados de Tinduf.
Durante estas semanas estivales, los menores han dejado atrás temporalmente las duras condiciones de sus lugares de origen y han convivido en hogares de Córdoba, participando en actividades y disfrutando de un verano diferente repleto de planes y diversión. Una experiencia que les ha permitido desconectar, durante unos meses, de la amarga realidad que respiran el resto del año.
Unos meses infinitos
La esperada llegada de estos niños transforma por completo la rutina de las familias de acogida, que durante el verano han contado con un miembro más, y en algunos casos hasta dos. Días de piscina, excursiones y eventos se entrelazan con los pormenores de la cotidianidad, generando un vínculo que, en la mayoría de casas, termina convirtiéndose en una relación que trasciende el periodo vacacional.
Una entrega y un compromiso los de estas familias que la asociación ha querido agradecer expresamente ante las instituciones públicas y entidades privadas, que una nueva edición han hecho posible la realización de esta iniciativa. “Sin ellas, nada de esto hubiera sido posible”, ha señalado Acansa en la convocatoria de la despedida.
Niños se abrazan durante la despedida de las Vacaciones en Paz 2026 / MANUEL MURILLO
Este adiós llega después de tres meses de verano eterno, y cargado de una tristeza mayor por el elevado número de menores que terminan su ciclo dentro del programa después de varios años consecutivos compartiendo en Córdoba sus ‘Vacaciones en Paz’. En definitiva, toca despedir y echar de menos a un hijo, un hermano, un primo, un nieto y un amigo más.














