El sector manufacturero de EEUU evolucionó algo peor de lo esperado en agosto

El sector manufacturero de EEUU ha caído levemente en agosto, situándose en 54,6 puntos, tal y como muestra el índice PMI que elabora el Institute for Supply Management (ISM). De este modo, el indicador retrocede un punto respecto al mes anterior (55,6) y ocho décimas respecto a lo que esperaban los analistas.

«El PMI manufacturero se situó en el 54,6% en agosto, un punto porcentual por debajo del 55,6% registrado en julio. La economía en su conjunto continuó en expansión por vigésimo segundo mes consecutivo» indicó la presidenta del ISM, Susan Spence, quien indicó que un PMI manufacturero superior al 47,5%, mantenido durante un determinado periodo, generalmente indica una expansión de la economía en su conjunto).

Por otra parte, el Índice de Nuevos Pedidos se expandió por octavo mes consecutivo, después de cuatro lecturas seguidas en territorio de contracción, y se situó en el 53,7%, tres puntos porcentuales menos que el 56,7 % de julio. Asimismo, la lectura de agosto del Índice de Producción, del 58,3%, fue 0,2 puntos porcentuales inferior al 58,5 % registrado en julio.

Además, el Índice de Precios permaneció en territorio de expansión, situándose en el 71,1%, la misma cifra que en julio. Por otra parte, el Índice de Pedidos Pendientes se situó en el 51,8%, 3,2 puntos porcentuales menos que el 55% registrado en julio. Asimismo, el Índice de Empleo se situó en el 51,2%, 1,6 puntos porcentuales por debajo del 52,8% de julio.

«En agosto, la actividad manufacturera de Estados Unidos permaneció en territorio de expansión, aunque perdió terreno en varios indicadores clave, concretamente en los índices de Nuevos Pedidos, Pedidos Pendientes e Importaciones», ha indicado Spence, quien ha señalado que de los cinco subíndices que componen el PMI, el único que creció a un ritmo superior al del mes pasado fue el de Entregas de Proveedores, que aumentó 0,4 puntos porcentuales, lo que indica una desaceleración continuada de la cadena de suministro.

Por otra parte, en agosto, el 42% de los comentarios fueron positivos y el 58% negativos, con una proporción de sentimiento positivo frente a negativo de 1 a 1,4. La volatilidad de los precios fue mencionada en el 57% de los comentarios negativos; la guerra con Irán, en el 30%; el aumento de los plazos de entrega, en el 46%; y los aranceles, en el 29%.

PMI DE S&P GLOBAL

Por otra parte, también se ha publicado el índice PMI desestacionalizado de S&P Global para el sector manufacturero estadounidense se mantuvo sin cambios en 53,9 en agosto, señalando una «sólida expansión» de la actividad manufacturera.

Los volúmenes de producción aumentaron por decimoquinto mes consecutivo, aunque el crecimiento siguió desacelerándose y alcanzó su nivel más débil desde febrero. Las empresas señalaron con frecuencia la acumulación de existencias y el crecimiento de los nuevos pedidos como factores que respaldaron la producción.

Según indica este indicador, las empresas relacionaron habitualmente esta desaceleración con el aumento de los precios y las restricciones en el suministro. Estas presiones se atribuyeron con frecuencia a la guerra en Oriente Medio y a la incertidumbre relacionada con los aranceles.

Además, los fabricantes continuaron acumulando inventarios de insumos y productos terminados para protegerse frente a posibles aumentos de precios y retrasos en las entregas, aunque una nueva y significativa ampliación de los plazos medios de entrega dificultó estos esfuerzos.

No obstante, los productores de bienes se mostraron más optimistas respecto al próximo año, y la confianza aumentó desde julio hasta alcanzar su nivel más alto en tres meses. Esta mejora de las perspectivas respaldó la creación de empleo más rápida registrada hasta ahora en 2026.

«Fue positivo que el crecimiento de la economía manufacturera estadounidense se mantuviera, pero los datos de agosto apuntan a algunas grietas en la salud del sector. Los datos correspondientes a la mayor parte del segundo trimestre y al periodo hasta agosto indican que la acumulación de existencias fue un factor clave para mantener el crecimiento de la producción y la demanda manufacturera», indicó el economista de S&P Global Market Intelligence, Usamah Bhatti, quien señaló que tanto el crecimiento de la producción como el de los nuevos pedidos se ralentizaron en agosto, ante la preocupación de que nuevas subidas de precios y la escasez de materiales pudieran lastrar al sector.

Pese a esto, Bhatti indicó que hubo algunos aspectos «alentadores» para los productores estadounidenses de bienes, ya que las expectativas empresariales sobre la producción para los próximos doce meses mejoraron entre julio y agosto, alcanzando su nivel más alto de los últimos tres meses, en parte por las esperanzas de que termine la guerra y de que la evolución de la política interna sea más estable.

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