El ministro de Política Territorial y mando único para la gestión de la crisis de Ceuta, Ángel Víctor Torres, ha advertido de que la continuidad o el aumento de la violencia en la ciudad autónoma podría provocar una «ruptura total» de la convivencia y retrasar la resolución de la crisis migratoria.
En una entrevista con elDiario.es, Torres ha defendido que el objetivo del Gobierno es recuperar la normalidad en Ceuta y ha reclamado que se rebaje la tensión en las calles. «Queremos que regrese la convivencia. En 2021 en Ceuta se consiguió la normalidad y ahora también se va a conseguir, pero no va a ser posible si seguimos avivando la violencia», ha señalado.
El ministro ha insistido en que el Ejecutivo pretende «acortar los plazos el máximo posible«, pero ha advertido de que la solución requiere tiempo y procedimientos administrativos que no pueden obviarse. Según Torres, si los nuevos espacios habilitados para acoger a las personas migrantes que permanecen actualmente en las calles están disponibles «en un par de semanas», la situación podría quedar encauzada «en pocos meses».
Alrededor de 5.000 migrantes permanecen en las calles
Torres ha cifrado en unas 5.000 las personas que permanecen actualmente en las calles de Ceuta, basándose en los datos de los repartos de comida realizados durante esta semana. No obstante, ha reconocido que no es posible establecer una cifra exacta porque estas personas se encuentran diseminadas por diferentes puntos de la ciudad.
Hasta el momento, alrededor de 2.000 personas han sido filiadas y más de un centenar ya han sido devueltas, según los datos aportados por el ministro. Torres considera prioritario trasladar a los migrantes a espacios habilitados donde puedan realizarse los controles sanitarios y tramitarse los correspondientes expedientes de extranjería, además de determinar la edad de quienes aseguran ser menores.
«Cuanto antes estén los migrantes en espacios cerrados, antes podrán ser devueltos«, ha afirmado. «Es mentira» prometer expulsiones inmediatas. El ministro también ha rechazado las promesas de quienes plantean que todas las personas que entraron en Ceuta pueden ser expulsadas inmediatamente. «No es posible devolver a todas las personas que entraron en Ceuta en 24 horas o en una semana«, ha asegurado, antes de calificar de «mentira» y «falso» prometer expulsiones inmediatas.
Torres ha explicado que la mayoría de los migrantes serán devueltos al no tener derecho a permanecer en territorio español, pero ha recordado que existen casos que requieren procedimientos específicos, especialmente cuando se trata de menores. Algunos de ellos, ha señalado, no podrán ser reagrupados y deberán ser acogidos una vez finalice el procedimiento correspondiente.
A su vez, el ministro ha defendido además la cooperación de Marruecos en la gestión de la crisis. Según Torres, el retorno de más de 70.000 personas tras su entrada en Ceuta no habría sido posible sin la colaboración de las autoridades marroquíes.
En paralelo, el Gobierno investiga los episodios violentos registrados durante los últimos días. Torres ha señalado que se está tratando de determinar si detrás de algunos de los incidentes existen «grupos organizados» que hayan acudido expresamente a Ceuta para «generar conflicto».
Entre los hechos que ha condenado se encuentran los ataques contra los repartos de comida destinados a las personas migrantes. El ministro ha destacado especialmente la labor de los voluntarios ceutíes y de las organizaciones humanitarias que están colaborando sobre el terreno.
Torres ha insistido así en que la prioridad pasa por recuperar la convivencia y acelerar los procedimientos para resolver la situación migratoria, pero ha advertido de que la escalada de violencia puede tener el efecto contrario al que algunos reclaman: dificultar todavía más y retrasar la solución de la crisis en Ceuta.
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