Pogacar sufre un traumatismo craneoencefálico, una posible fractura en la clavícula izquierda y varias contusiones

La caída sufrida por Pogacar en la octava etapa de LaVuelta le ha obligado a abandonar la carrera. El esloveno presenta un traumatismo craneoencefálico y una fractura-luxación en la zona clavicular.

Pogacar quedó tendido sobre el asfalto después de la caída, visiblemente dolorido y con una movilidad muy limitada del brazo izquierdo. Aunque trató inicialmente de reincorporarse a la carrera, no fue capaz de apoyar ni ejercer presión con esa extremidad, lo que hizo inviable que pudiera continuar sobre la bicicleta.

La caída se produjo a unos 32 kilómetros de la llegada a Xeraco. Los servicios médicos acudieron rápidamente para atender al corredor, que finalmente fue trasladado en ambulancia a un hospital de Valencia.

Su abandono supone un desenlace especialmente inesperado para el gran favorito a la victoria y, además, el primer abandono de su carrera profesional en una prueba por etapas.

El esloveno, en su décima temporada a nivel UCI y con otras nueve grandes Vueltas a su espalda, nunca antes había abandonado una carrera por etapas como profesional.

Un accidente penoso para el quíntuple ganador del Tour de Francia, quien era el único y evidente favorito para adjudicarse esta 81.ª edición de la Vuelta.

Después de tres victorias de etapa y una ventaja en la general de 3.50 minutos sobre el español Enric Mas y de 4.50 sobre su compatriota Primoz Roglic, Pogacar estaba en camino de apuntarse al ‘club’ de los 8 corredores que han ganado las tres grandes vueltas por etapas.

El diagnóstico inicial señala una fractura-luxación clavicular, una lesión que implica tanto la rotura del hueso como una alteración de la articulación asociada.

Su gravedad y el tratamiento necesario dependen, entre otros factores, del desplazamiento de la fractura, la estabilidad articular y los posibles daños en los tejidos próximos.

Por el tipo de lesión, no se descarta la posibilidad de que Pogacar tenga que pasar por el quirófano. No obstante, será necesario esperar a los resultados de las pruebas realizadas en el hospital antes de determinar si finalmente requiere una intervención quirúrgica.

El traumatismo craneoencefálico sufrido en el impacto añade otro elemento que requiere especial vigilancia. El estado del corredor deberá ser controlado durante las próximas horas para descartar complicaciones y completar el diagnóstico.

El doctor Álvaro Ortiz, uno de los médicos que atendió a Pogacar después de la caída, explicó a RTVE que el impacto había sido «bastante fuerte» y confirmó que el ciclista padecía un dolor considerable.

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