Este viernes, como ya es costumbre en cada mes de agosto, Santa Pola celebraba su tradicional Cena de la Luna Llena a lo largo del paseo Vicealmirante Blanco García, más conocido como el «Paseo de la Cadena». Una tradicional noche que consiguió reunir a unas 1.100 personas repartidas entre las diferentes sillas, tal y como manifestó a este diario la organizadora y presidenta de la Asociación de Vecinos de Santa Pola del Este, María Luisa Pomares. Un evento al que también se sumó gente que paseaba por la zona y que pudo disfrutar de ese ambiente tan familiar y cercano.
Preparativos
Una velada que llevaban preparando desde este viernes a las 9 horas, emparejando sillas y mesas a lo largo del paseo y acompañados del mal temporal que asomaba esa misma mañana con cielo nublado, temperaturas bajas y pequeñas gotas que ponían en alerta a los organizadores. El escenario y el equipo de sonido fue instalado por la tarde, horas antes de que dieran comienzo las actividades preparadas por la Asociación de Vecinos de Santa Pola del Este.
Dinero recaudado
Es esta una cita ya marcada en el calendario de los santapoleros, donde, a partir de las 20 horas, ya empezaron a llegar decenas de vecinos y vecinas vestidos de blanco para disfrutar de una entrañable velada a la luz de la luna. A expensas de concretar la cifra exacta de los fondos recaudados, la organizadora apuntó que se calculaba que la donación del dinero fuese muy importante para la Asociación Cielo de Colores, una entidad sin ánimo de lucro ubicada en Santa Pola encargada de realizar talleres, actividades o excursiones destinadas a las personas con diversidad funcional, física o cognitiva.
Actividades
La Cena de la Luna Llena contó con diferentes actividades que amenizaron la noche. En primer lugar, la programación se abrió con una danza dedicada al mar por parte de Rosa Rosinha, que además iba realizando un recorrido por las mesas durante su actuación. Poco después, llegó el turno del grupo Amigos de Rusadir, procedente de San Vicente del Raspeig, que también se encargó de pasear por la zona con sus gaitas y tamboriles.
Acto seguido tuvo lugar un pequeño parón para que la gente pudiera terminar de cenar y la guinda de la noche llegó con el espectáculo de baile por parte del Gym Noray, de la mano de su profesor y animador Cristian Mateo que se alargó hasta la medianoche.
Por otro lado, también acudió a la cena la Asociación Astronómica de Santa Pola con grandes telescopios que se situaron al lado del escenario con el objetivo de que los asistentes pudieran apreciar la silueta de la luna en todo su esplendor. Los más pequeños también tuvieron su momento de diversión gracias al grupo de animación infantil Fem Art, que se encargó de realizar juegos y tareas con el fin de entretenerles un año más. Por último, al igual que se hizo en las últimas citas, asistieron los niños saharauis que se encuentran en la zona bajo el programa Vacaciones en Paz.
Asociación
La Asociación Cielo de Colores acudió al evento vendiendo papeletas para la lotería de Navidad, donde todo aquel que quiso tentar a la suerte se hizo con una de ellas. Además, las personas con diversidad funcional que trabajan con ellos también asistieron, en este caso, mostrando los objetos que ellos mismos habían decorado y pintado durante sus diferentes talleres como monederos, pulseras o ceniceros, obteniendo algún que otro beneficio económico gracias a todos los allí presentes. Una mágica estampa que recreaba a la perfección las tradicionales noches de verano de los santapoleros: picoteo, conversaciones entre amigos y el sonido del mar que sonaba a lo lejos para ambientar la cena.
Así pues, como cada año, esta tradicional cita sirvió como excusa para reunir, en su decimonovena edición, a cientos de vecinos y vecinas a la vora del mar. No obstante, en estas fechas tan sonadas, la villa marinera ya pone el ojo en sus siguientes preparativos: sus esperadas fiestas en honor a la Virgen de Loreto que comenzarán el próximo lunes 31 de agosto con el pregón del músico Pepe Andreu, que recibirá el calor del público santapolero en la Plaza de la Glorieta.
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