La confianza del consumidor alemán mejora gracias a que las expectativas económicas continúan recuperándose. Según el índice NIM elaborado por GfK, ha aumentado 2,8 puntos y ahora se sitúa en -26,6 puntos.
«Este notable aumento se debe no solo a una ligera disminución de la disposición al ahorro, sino, sobre todo, a un aumento significativo de las expectativas de ingresos. Las perspectivas económicas también han evolucionado de forma algo más positiva este mes, mientras que la disposición a comprar se mantiene prácticamente sin cambios», explican.
«Si bien las perspectivas económicas a finales del verano aún se sitúan más de seis puntos por debajo del nivel correspondiente del año anterior, el cuarto aumento consecutivo indica una ligera tendencia alcista. Los indicadores económicos también son, en general, positivos. El Producto Interior Bruto (PIB) tuvo un mejor desempeño de lo esperado en el segundo trimestre de este año, con un crecimiento del 0,3%. La confianza empresarial también ha mejorado ligeramente: el índice Ifo subió tres veces seguidas entre mayo y julio y el índice de gestores de compras (PMI) apunta actualmente a una leve expansión», indica el responsable de Clima de Consumo en NIM, Rolf Bürkl.
En detalle, el indicador de expectativas económicas ha aumentado en 2,4 puntos, hasta situarse en -3,9 puntos. Supone el cuarto incremento consecutivo. Además, las expectativas de ingresos continúan su recuperación a finales del verano, después de un breve estancamiento el mes pasado. El indicador ha subido 16,2 puntos y ahora se sitúa en 1,7 puntos, siendo la cifra más alta en seis meses.
Por el contrario, la disposición a comprar no se beneficia del aumento de las perspectivas de ingresos. Con -9,8 puntos, el indicador permanece prácticamente sin cambios respecto al mes anterior y acumula unos cuatro años cerca de -10 puntos.
Mientras, la disposición a ahorrar se mantiene en un nivel muy alto, aunque el indicador ha descendido ligeramente en 1,5 puntos y actualmente se sitúa en 15,5 puntos. Por lo tanto, la disposición a ahorrar se encuentra prácticamente al mismo nivel que el año pasado.















