7 países europeos ya estudian el traslado de solicitantes de asilo a Italia

La inédita crisis abierta a comienzos de agosto por la decisión del Gobierno de Giorgia Meloni de reintroducir controles aleatorios a los pasajeros procedentes de España, poniendo así en entredicho el espacio Schengen —una medida que Roma justificó entonces por la situación migratoria en Ceuta, pero cuyas verdaderas motivaciones políticas siguen sin estar del todo claras—, se está convirtiendo en un creciente dolor de cabeza para la primera ministra italiana. El último desenlace: la incorporación de Irlanda al grupo de países europeos que han confirmado que están ejecutando —o planifican hacerlo— traslados de solicitantes de asilo hacia Italia, invocando la regla europea en vigor que establece que el país de primera entrada en la UE sea responsable de examinar la solicitud.

Fuente