Quienes pasean por el casco histórico de Teror suelen detenerse ante la estatua de Simón Bolívar sin preguntarse por qué el Libertador de América tiene una plaza dedicada en un municipio de Gran Canaria. Sin embargo, detrás de ese homenaje se esconde una historia de emigración, amor y tragedia que une a Canarias con Venezuela desde hace más de tres siglos.
«Todos ustedes lo conocen, pero quizás no sabían que guarda cierta relación con la villa de Teror», explica el profesor de Historia Luis Cabrera al comenzar su relato. Para entender ese vínculo, asegura, es necesario viajar hasta mayo de 1802, cuando un joven Simón Bolívar, de apenas 19 años, contrajo matrimonio con María Teresa Rodríguez del Toro.
Aunque nació en Madrid, la esposa del Libertador tenía profundas raíces canarias. Cabrera recuerda que su bisabuelo, Bernardo Rodríguez del Toro, nació en Teror en 1675 antes de emigrar a Venezuela, siguiendo el mismo camino que recorrieron miles de isleños en busca de nuevas oportunidades. Allí logró prosperar y dio origen a una de las familias más influyentes de la Venezuela colonial.
El Teror de Simón Bolívar / Juanjo Jiménez
Un matrimonio que apenas duró unos meses
La boda de Simón Bolívar y María Teresa Rodríguez del Toro apenas fue el comienzo de una historia marcada por la tragedia. Apenas unos meses después del enlace, ella falleció a causa de la fiebre amarilla.
Según explica Luis Cabrera, aquella pérdida tuvo un impacto tan profundo en la vida del militar que tomó una decisión que mantendría hasta el final de sus días: «Decidió que no volvería a contraer matrimonio nunca jamás».
La muerte de su esposa supuso un punto de inflexión en la vida personal del futuro Libertador, una circunstancia que numerosos historiadores han señalado como determinante en su trayectoria posterior.
Una historia que también pasa por Tenerife
La relación entre Simón Bolívar y Canarias no termina en Teror. El profesor añade otra curiosidad poco conocida: el Libertador también descendía del genovés Cristóbal de Ponte, fundador de la villa de Garachico, en Tenerife.
De esta manera, la figura histórica que lideró la independencia de buena parte de América mantiene vínculos familiares tanto con Gran Canaria como con Tenerife.
Ese pasado compartido explica por qué Teror decidió rendir homenaje a Simón Bolívar y a su esposa. La actual plaza Teresa de Bolívar, diseñada por Néstor Álamo y Santiago Santana e inaugurada en 1958, recuerda la conexión entre la villa y una de las familias que emigró desde Canarias hacia Venezuela durante la época colonial.












