En plena ola de dudas sobre su continuidad en la presidencia del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde parece haber abierto una puerta más de cara a su futuro en el ecosistema financiero mundial. Según indica el periódico suizo ‘Neue Zürcher Zeitung’ (‘NZZ’), la banquera francesa habría mostrado estar «lista para servir» en el Foro Económico Mundial —conocido como Foro de Davos— después de que altos cargos de la organización deslizaran el nombre de Lagarde en la búsqueda de candidatos para dirigirla.
Según apuntan las fuentes del diario suizo y recoge ‘Europa Press’, en la última reunión del consejo de administración, celebrada hace apenas una semana en Ginebra (Suiza), el presidente de Singapur, Tharman Shanmugaratnam, puso sobre la mesa el tema de la sucesión en la dirección del Foro, en manos actualmente de Larry Fink, consejero delegado de BlackRock, y André Hoffmann, vicepresidente de Roche, que actualmente dirigen Davos de forma provisional.
La posible sucesión
El mandatario asiático fue el que apuntó directamente a Lagarde, que estaba presente en la sala dada su pertenencia al consejo, como su favorita para ocupar el cargo y durante la reunión se hicieron múltiples referencias a la líder del BCE como «posible candidata». La reacción de la aún presidenta del BCE fue afirmar que se encontraba «lista para servir» al Foro de Davos, en referencia a liderar en el futuro la organización. Sin embargo, la cuestión todavía está en el aire, mientras que está decidido que Fink y Hoffmann presidirán la próxima reunión anual del Foro, prevista para enero de 2027.
No se trata de la primera señal que desliza Lagarde acerca de una posible salida temprana de la presidencia del BCE. Públicamente, la francesa siempre ha rehusado entretener rumores acerca de un relevo prematuro. En la rueda de prensa posterior a la reunión del BCE el pasado 23 de julio de 2026, pronunció ante los periodistas una frase muy clara a primera vista. «No vais a verme marchar antes de 2027. […] Cuando hay nubes en el horizonte, el capitán permanece en el barco, y este capitán seguirá en este barco mientras haya nubes en el horizonte». Cuando el reportero fue más allá, pidiéndole un sí o un no, Lagarde se revolvió de forma particular. «Odio estar encasillada», dijo, cerrando aparentemente la puerta a la posibilidad de un adiós.
Sin embargo, a principios del mes de julio, Lagarde concedió una entrevista al diario francés Les Echos en la que sugirió de forma velada que podría volver a la política francesa, en caso de que el debate público galo mostrase la necesidad de «una voz europea». «Si este debate revelara una visión más limitada del lugar de Francia en Europa, creo que sería necesario explicar por qué ese sería un camino doloroso para nuestro país y para nuestros conciudadanos, afirmó Lagarde. «Es posible», fueron las palabras exactas que dispararon las especulaciones, aunque rápidamente volvió a sacar a relucir su metáfora del capitán que no abandona el barco en tiempos revueltos.
El sucesor ideal
Lo cierto es que la posibilidad de que se produzca un relevo temprano en el seno del BCE se lleva discutiendo ya varios meses. Tal y como ya informó EL PERIÓDICO en febrero, Lagarde meditaba dejar su puesto para facilitar una transición moderada y sortear el auge de la ultraderecha. Buscaba así facilitar que los presidentes de Francia y Alemania, Emmanuel Macron y Friedrich Merz, pudieran jugar un papel importante en la elección de su sucesor, y evitar así que el BCE pudiera acabar siendo incluso controlado por partidos de ultraderecha.
Las quinielas para determinar el candidato ideal para suceder a Lagarde, que han ido desarrollándose a lo largo del año, volverán con fuerza. El pasado mes de abril, un ‘think tank’ de economistas británicos coronó al presidente del Banco de Pagos Internacionales (BIS) y exgobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, como el candidato más cualificado para suceder a Lagarde al frente del BCE.
Para los expertos, Hernández de Cos sería el candidato más idóneo para el puesto, por delante de otros pretendientes como el neerlandés Klaas Knot, exgobernador del Banco de Países Bajos; Isabel Schnabel, representante alemana en el Consejo Ejecutivo del BCE; Joachim Nagel, presidente del Bundesbank; o el francés François Villeroy de Galhau, gobernador saliente del Banco de Francia. Otro sondeo, en este caso elaborado por ‘Bloomberg’, daba como favorito a Knot, con Hernández de Cos en segunda posición.
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