Mabel Deu defiende su actuación en la crisis de 2021 y asegura que ahora «Ceuta está mucho peor»: «Es desolador»

La exvicepresidenta del Gobierno de Ceuta Mabel Deu sostiene que la situación migratoria que atraviesa actualmente la ciudad es «mucho peor» que la vivida durante la crisis de mayo de 2021. Deu reivindica la actuación desarrollada entonces por el Ejecutivo autonómico y defiende que las decisiones adoptadas para el retorno de menores se realizaron en coordinación con el Gobierno de España.

«El presidente del Gobierno y el ministro del Interior se desplazaron a Ceuta y nos dijeron que volverían todos, todos, todos retornarían a su país, mayores y menores», recuerda Deu, en referencia a la crisis de los días 17, 18 y 19 de mayo de 2021, cuando más de 1.300 menores llegaron a la ciudad.

Según explica, entre mayo y agosto de aquel año se trabajó junto al Gobierno central para encontrar «los instrumentos jurídicos oportunos» que permitieran el retorno de los menores. Deu sitúa el número finalmente trasladado en 65, frente a los 55 que inicialmente trascendieron, y asegura que diez de ellos resultaron ser mayores de edad tras las comprobaciones realizadas en la frontera.

Un procedimiento que contaba con respaldo institucional

Deu rechaza que la decisión de retornar a los menores fuese adoptada unilateralmente por el Gobierno de Ceuta. «¿Cómo íbamos la delegada y yo a ejecutar una instrucción que nos habíamos inventado directamente?», plantea.

La entonces vicepresidenta recuerda que la Delegación del Gobierno y el Ejecutivo autonómico estaban representados por dirigentes de partidos diferentes, pero que ambos trabajaron de forma coordinada en un contexto marcado por la pandemia y el cierre de la frontera.

La exdirigente popular sostiene que el procedimiento se apoyaba en el acuerdo marco suscrito entre España y Marruecos en 2007 y publicado posteriormente en el Boletín Oficial del Estado. «Nosotros lo único que hicimos fue trabajar en consenso, trabajar para mejorar la situación de nuestros ciudadanos«, afirma.

Deu insiste en que el objetivo no era desentenderse de los menores, sino garantizar su protección en unas condiciones que, según relata, habían llegado a ser extremadamente difíciles. «No es que nos quisiéramos quitar a los niños del medio ni muchísimo menos. Trabajamos para cuidarlos desde el primer día, para protegerlos», asegura.

«Ceuta está mucho peor»

Cinco años después de aquella crisis, Deu considera que la situación actual es todavía más grave. «Mucho peor porque esto es desolador, tristísimo», sentencia.

La exvicepresidenta denuncia que la presión migratoria está afectando directamente a la vida cotidiana de los ceutíes. «Vivimos en un Estado de derecho y las libertades de los ciudadanos están mermadas», afirma. Además señala que hay personas mayores que «no salen a la calle» y niños que llevan días sin poder disfrutar de espacios como las playas o los parques.

Deu defiende el derecho de las personas migrantes a buscar «una vida mejor», pero considera que la situación actual ha superado la capacidad de acogida de la ciudad. «No de esta forma. Estás agrediendo nuestro territorio y provocando una auténtica invasión», sostiene.

«La diferencia fue el primer día: la visita de nuestro presidente y del ministro Marlaska y nosotros sí que establecimos una coordinación desde el primer momento»

En este sentido, recuerda las dimensiones de Ceuta y su densidad de población para argumentar que la ciudad no dispone de capacidad suficiente para asumir una presión migratoria de estas características.

Para Deu, una de las principales diferencias entre la crisis de 2021 y la situación actual se encuentra en la coordinación entre las administraciones. «La diferencia fue el primer día: la visita de nuestro presidente y del ministro Marlaska y nosotros sí que establecimos una coordinación desde el primer momento«, explica.

Según su relato, durante aquella crisis existía una comunicación constante entre la Ciudad, la Delegación del Gobierno, los ministerios, las secretarías de Estado y la Presidencia del Gobierno. «El presidente estaba totalmente en contacto también con los ministros y con el presidente del Gobierno», señala.

Deu recuerda además las condiciones en las que se encontraban muchos de los menores acogidos en Ceuta. Algunos permanecieron durante semanas en instalaciones habilitadas para atender la emergencia, mientras que los casos considerados de mayor vulnerabilidad fueron derivados a otros espacios o se trabajó en su reagrupación familiar.

«Teníamos miles de niños con ausencia voluntaria que estaban tirados en las calles, donde el peligro y la protección no daban abasto», relata.

Una condena que mantiene recurrida

La actuación de 2021 terminó teniendo consecuencias judiciales para Mabel Deu, que fue condenada a una pena de inhabilitación. La exvicepresidenta explica que la condena, que cifra en nueve años y que mantiene recurrida, implica que no podrá volver a ejercer un cargo público durante ese periodo.

«Yo he dedicado mi vida, 22 años, al servicio público de la ciudad de Ceuta y ahora me dedico a mi profesión», afirma.

Deu considera especialmente difícil de entender que, mientras España mantiene relaciones diplomáticas con Marruecos, no se pueda alcanzar una solución para los menores que llegan a Ceuta. «No hay derecho a que desde el Gobierno de España se trabaje de forma diplomática con el Reino de Marruecos para proteger de verdad, retornar a esos niños y decirle a un país: así no se puede», sostiene.

La exvicepresidenta cuestiona que la dimensión de la presión migratoria haya crecido desde aquella crisis hasta alcanzar, según sus estimaciones, decenas de miles de personas y miles de menores en situación de vulnerabilidad.

«Es imposible proteger a todos»

Deu asegura que varios de los menores retornados en 2021 declararon posteriormente durante la instrucción judicial que habían sido trasladados a centros de menores en Marruecos y que sus familias fueron localizadas.

«Esos niños habían estado en un centro de menores, habían localizado a sus familias el mismo día y habían sido devueltos a su casa con sus familias», afirma.

Para la exvicepresidenta, el debate debe partir de cómo se actúa cuando un menor desaparece o se encuentra en una situación de desprotección. «Cualquier niño en Ceuta, o en cualquier de nuestras comunidades, provincias o pueblos, desaparece, avisamos rápidamente, se monta un dispositivo de búsqueda, se avisa a los padres», ejemplifica.

Si la familia no puede garantizar su protección, añade, las administraciones deben intervenir y asumir la tutela. «El centro tutelado o la entidad correspondiente tutelará al niño porque no reúne su familia los requisitos«, concluye. «Pero no a esto».

Síguenos en nuestro canal de WhatsApp y no te pierdas la última hora y toda la actualidad en nuestro perfil de Google.

Puedes ver ‘Espejo Público’ completo en atresplayer.

Fuente