Las acciones de Moderna han subido un 176,9% este miércoles en Wall Street tras lograr resultados muy positivos en una vacuna experimental personalizada contra el cáncer en su primer ensayo clínico en fase III, lo que su podría acercar a ambas compañías a solicitar la aprobación regulatoria del tratamiento. La compañía ha desarrollado la vacuna junto a Merck, que han subido un 12,59%
Tal y como ha explicado CNBC, las compañías han combinado una terapia de ARN con un medicamento ya comercializado por Merck, Keytruda, para desarrollar esta nueva terapia, cuyas pruebas suponen el primer resultado positivo de fase 3 para una terapia de neoantígenos individualizada y para una terapia oncológica basada en ARNm. El ensayo incluyó a más de 1.100 pacientes con melanoma de alto riesgo o avanzado cuyo cáncer detectable había sido eliminado previamente mediante cirugía.
Los resultados iniciales mostraron que la combinación cumplió el objetivo principal del estudio: prolongar significativamente el tiempo que los pacientes permanecieron sin una recaída del melanoma frente a quienes recibieron únicamente Keytruda. El tratamiento también redujo el riesgo de que el cáncer se extendiera a otras partes del organismo.
Uno de los elementos más innovadores de esta estrategia es su carácter personalizado. Cada tumor presenta un conjunto particular de mutaciones, incluso cuando dos pacientes padecen el mismo tipo de cáncer. La vacuna desarrollada por Moderna y Merck busca identificar esas alteraciones específicas y utilizarlas para enseñar al sistema inmunitario a reconocer las células tumorales.
El objetivo es que el organismo desarrolle una respuesta inmunitaria dirigida contra las características únicas del cáncer de cada paciente. Posteriormente, esa respuesta se combina con Keytruda, que ayuda al sistema inmunitario a mantener una mayor capacidad para atacar las células tumorales.
“Es un gran momento para la medicina, un gran momento para los pacientes”, ha afirmado Stéphane Bancel, CEO de Moderna, al valorar los resultados.
Jane Healy, responsable de desarrollo temprano de oncología de Merck, destacó que el tratamiento consiguió una mejora clínicamente significativa respecto a Keytruda y que, hasta el momento, la combinación mostró una tolerabilidad favorable. Según la compañía, los efectos secundarios observados fueron similares a los asociados con otras vacunas.












