El incendio forestal de Peñas de Riglos ha arrasado ya más de 10.000 hectáreas y ha obligado a desalojar otros cuatro pueblos esta madrugada, tras una reproducción en la cola del incendio.
Los 120 habitantes de Santa María de La Peña, Triste, La Peña Estación y Yeste que lo necesiten serán trasladados al pabellón de Ayerbe.
Con esto son ya 16 pueblos desalojados y 830 personas afectadas.
En preaviso se encuentran los municipios de Atarés y Bernués. Puente la Reina y Santa Cilia de Jaca ya han sido desconfinados.
«La noche ha sido especialmente dura», ha asegurado el presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, desde el Puesto de Mando Avanzado (PMA) de Santa María de la Peña, donde ha tenido lugar la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrada (CECOPI) esta mañana.
Dispositivo «histórico»
A lo largo de este viernes se va a mantener en la zona un «histórico» dispositivo de extinción y protección de la población con 35 medios aéreos y unas 500 personas trabajando entre los distintos cuerpos, según ha confirmado Azcón.
«Puede ser que nunca haya habido tantos medios, tantas personas trabajando en un incendio en Aragón como los está habiendo en este momento», ha declarado.
Se han desplegado 13 cuadrillas terrestres de Infoar, cinco cuadrillas helitransportadas, 13 autobombas y ocho bulldozer, además de los medios aéreos disponibles para atacar los distintos frentes.
El presidente del Ejecutivo autonómico ha adelantado que podrían sumarse tres medios aéreos más procedentes de Francia, «lo cual elevaría el número a 38 a lo largo de esta jornada».
A estos recursos se suman tres aviones FOCA, tres anfibios ligeros, un avión de coordinación, varios helicópteros bombarderos y tres BRIF del Ministerio para la Transición Ecológica. La UME mantiene desplegadas tres secciones, con 160 efectivos, y dos bulldozer.
El dispositivo se completa con medios procedentes de Cataluña, Navarra, La Rioja, Comunidad Valenciana y Castilla y León, en una jornada en la que la evolución meteorológica puede ofrecer cierto alivio.
Descenso de las temperaturas
Durante la mañana de este viernes está previsto que el viento sur «vaya perdiendo intensidad» y, ya de cara a la tarde, se espera un descenso significativo de las temperaturas.
Todo ello favorecería en las labores de extinción. Eso sí, desde el Ejecutivo mantienen la «máxima prudencia» debido a la extensión del incendio y a posibles nuevas reproducciones.
La prioridad, según ha explicado el presidente, está puesta especialmente en el sector 6, donde durante la noche se han mantenido los trabajos de defensa de los monasterios de San Juan de la Peña.
El fuego llegó a aproximarse este jueves al conjunto monumental, aunque finalmente -por poco- no alcanzó los monasterios, y la vigilancia sobre este enclave continúa siendo una de las principales preocupaciones del operativo.
Reproducciones
La evolución del incendio ha obligado a mantener una intensa actividad durante toda la madrugada. Las principales reproducciones se han producido en los sectores 3, 5 y 6, mientras que el sector 1 ha presentado una evolución más favorable.
En el sector 3 se han realizado trabajos de consolidación y quemas tácticas y en el sector 5 se han concentrado algunos de los trabajos más intensos. En el sector 6, además de las labores de extinción, los equipos han mantenido la defensa del entorno de San Juan de la Peña.
La situación en el frente próximo a Triste llevó a ordenar a las 00:31 horas la evacuación del pueblo así como también de Santa María de la Peña.
Poco después, a las 2:41 horas, se acordó también la evacuación de La Peña Estación y Yeste. Son los cuatro nuevos núcleos desalojados durante la noche.
Mientras se desarrollaban estas actuaciones, los Servicios Sociales de la Comarca realizaban la filiación de las personas evacuadas en el pabellón de Ayerbe y los distintos equipos de emergencia continuaban trabajando en los sectores más comprometidos.
Anzánigo, bajo vigilancia
La evolución del incendio mantiene también bajo vigilancia a Anzánigo, donde se encuentra un campamento del Instituto Aragonés de la Juventud con 30 menores.
El operativo ya ha avisado al campamento de que a lo largo de la mañana los menores serán trasladados a Ayerbe, donde permanecerán atendidos hasta la llegada de sus familiares.
Las nuevas evacuaciones elevan a 855 las personas afectadas por los desalojos desde el inicio del incendio. A los núcleos evacuados durante la madrugada se suman Villalangua, Salinas de Jaca, Ena, Centenero, Bailo, Larués, Arbués, Alastuey, Botaya, Osia, Santa Cruz de la Serós y Binacua, además del Camping Pirineos de Santa Cilia de Jaca.
La población afectada por las evacuaciones se distribuye entre Villalangua (30 personas), Salinas de Jaca (30), Ena (40), Centenero (40), Santa María de la Peña (18), Triste (56), La Peña Estación (66), Yeste (6), Bailo (150), Larués (111), Arbués (13), Alastuey (26), Botaya (37), Osia (12), Camping Pirineos (100), Santa Cruz de la Serós (74) y Binacua (46).
La mayor parte de las personas desalojadas se ha trasladado por sus propios medios o con familiares y amigos.
97 personas permanecen alojadas en los recursos habilitados por las administraciones: 37 en la Escuela Militar de Montaña de Jaca, 23 en el pabellón municipal de Ayerbe, 13 en el antiguo Hotel Villa de Ayerbe, 11 en La Liena Valero, 5 en la residencia Vitalia, 3 en el piso municipal de Ayerbe y 2 en la residencia Casbas.
Además de las evacuaciones, Santa Cilia de Jaca y Puente la Reina de Jaca permanecen confinadas como medida de protección frente a la evolución del incendio.
Carreteras
La evolución del incendio mantiene también importantes restricciones en las comunicaciones. Continúan cortadas la A-132 entre Murillo de Gállego y Puente la Reina de Jaca, la A-1205 desde Santa María de la Peña, la N-240 entre Santa Cilia de Jaca y Puente la Reina de Jaca, la A-1603 y la pista asfaltada que conecta la N-240 con Alastuey.
El objetivo del dispositivo durante las próximas horas es contener las reproducciones, consolidar los perímetros y garantizar la seguridad de la población, con especial atención a Santa Cruz de la Serós y el entorno de los monasterios de San Juan de la Peña.












