Rafa Jódar perdió ante el estadounidense Brandon Nakashima sus primeras semifinales en un torneo Masters 1000 ATP. Cedió en su estreno en Montreal por 7-6 (3) y 6-4. «Hoy no jugué mi mejor tenis, pero él si jugó bien, y hay que reconocerle que jugó especialmente bien los puntos importantes. Una de las razones por las que ganó», señaló.
El madrileño, 19 años, significó que «estuve buscando mi tenis durante todo el partido, pero hoy no me fue bien». No quiso mencionar el tema desgaste, «porque me sentía bien», sí subrayar que no fue su día, que coincidió además con una jornada de inspiración de su rival, 25 años y nº 31 ATP.
La clave estaba clara, se vio desde fuera y lo sufrió Rafa Jódar en cancha. «Sacó muy bien, especialmente en los puntos importantes. Intenté restar lo mejor posible, pero no era mi día. En esta superficie poder empezar el punto con mejor perspectiva es importante», analilzó. Fue a remolque desde el comienzo.
Otra enseñanza más en su primera temporada profesional, en la que ha ganado 34 de 48 encuentros. Se ha situado enla undécima plaza del ranking mundial, en la séptima de la Race, plaza ésta que le permitiría ahora mismo competir en las ATP Finals de Turín.
Puede ser un objetivo para la conclusión de campaña, como también destacar en el US Open, donde ganó el torneo júnior en 2024. Aunque el pragmatismo de Rafa Jódar va por otros derroteros.
En la rueda de prensa posterior a su eliminación, a Rafa Jódar le preguntaron: ¿Esperas clasificarte para las ATP Finals? ¿Esperas dar la sorpresa en el US Open? ¿Qué esperas de los últimos meses?: «No. Mi objetivo es estar listo para el próximo partido en Cincinnati», soltó sin pensárselo el leganense.
Otro frenazo a cualquier tipo de euforia. Si la hay, que sea externa. Él tiene bien peados los pies en el suelo. Y ya piensa en el inminente Masters 1000 ATP de Cincinnati, que comenzó este jueves. Rafa Jódar tiene un par de días de margen debido a que entra directamente en segunda ronda como cabeza de serie. Empezará ante el canadiense Denis Shapovalov o el francés Adrian Mannarino.











