La pobreza es extrema y la infraestructura hospitalaria mínima

El alivio que sintió Medellín, la segunda ciudad más poblada de Colombia, al comprobar que el terremoto de magnitud 7,4 no había causado daños graves en la ciudad fue seguido de una llamada a la acción. Jorge Ignacio Zapata, coordinador de operaciones y gestión de riesgos de la Cruz Roja, recibió un encargo crucial: Antioquia debía apoyar al vecino departamento de Chocó, epicentro del seísmo y una de las regiones más vulnerables del país. «La pobreza es extremadamente alta y la infraestructura hospitalaria es mínima. Esto hace que un desastre natural se vuelva mucho más grave», explica Zapata a EL PERIÓDICO por teléfono, durante lo que llama «una pausa activa» para tomar aliento y volver a las labores sobre el terreno.

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