De forma semanal, desde hace casi dos años, una pareja iba a visitar a una bebé desde su nacimiento en Totana, Murcia. Corría el año 2024. Uno de sus mayores sueños era ser padres.
Los progenitores los recibían. Pero ello no era una cuestión de casualidad ni tampoco amabilidad, según la Policía Nacional. Desde entonces se fraguaba, presuntamente, un “trato” de adopción ilegal.
El resultado de ello es la captura de cuatro personas a las que se les imputan delitos de adopción ilegal, estafa y usurpación de identidad.
Durante los casi dos años que duró el caso, la Policía pudo constatar que ambas familias, de origen hondureño, se mantenían en contacto.
También se pudo conocer que los padres de la bebé exigían pagos semanales y mensuales para su manutención y crianza, los cuales eran abonados por la familia interesada.
En total, la familia interesada pagó alrededor de 20.000 euros en los supuestos trámites que estaban realizando los progenitores para la adopción y también en los gastos de la bebé.
Investigación
Las irregularidades fueron detectadas casi desde el nacimiento de la bebé. En ese entonces, la Dirección General de Familias, Infancia y Conciliación estaba realizando un seguimiento y evaluación permanente de los padres.
De momento se desconoce la razón de ese seguimiento. Pero todo apunta a que había indicios que le demostraban a la entidad que algo no estaba bien en ese núcleo familiar.
Cuando empezaron a investigar más en profundidad, notaron un movimiento extraño de dinero. Por ello, los servicios sociales dependientes del Ayuntamiento de Totana transfirieron una alerta a la Consejería de Política Social, Familias e Igualdad de Murcia.
El caso reposó allí durante meses, pero la situación familiar de la pequeña estaba siendo monitoreada desde que nació por la Dirección General de Familias.
Una vez lograron investigar en profundidad el caso, constataron que los padres de la bebé le habían hecho creer a la otra familia que estaban pagando a una abogada especializada que se encargaba de tramitar el procedimiento.
Adicionalmente, le mencionaron que la directora de la guardería a la cual iba la pequeña podía constatar que todo se estaba formalizando bajo un procedimiento legal.
Incluso se produjeron diversas llamadas telefónicas bajo ese modelo para sostener esa mentira: la familia que buscaba adoptar a la pequeña recibía llamadas de la supuesta abogada, la cual les contaba cómo iba el proceso.
Ellos confiaban en que la entrega se haría mediante un proceso legal y formal. No desconfiaban de sus conocidos.
Pero el tiempo que pasaba y la cantidad de dinero que habían entregado les parecía extraño. No había avances considerables en el caso. Todavía se resignaban a verla únicamente los fines de semana y ser simples espectadores del paso del tiempo en la bebé.
En medio de ello, la investigación iba avanzando. Pero como el riesgo iba aumentando para la bebé, los agentes del Grupo de Menores actuaron en coordinación con los Servicios de Protección del Menor de la Consejería de Familia de Murcia para poder proteger a la niña.
Con la información obtenida durante la investigación lograron la captura de las cuatro personas. Sin embargo, sobre los otros presuntos implicados, las autoridades no han indicado si se les está investigando.
Por su parte, la Consejería de Política Social informó que la bebé se encuentra bajo la protección de la Comunidad con una familia canguro.
Esto es un programa de acogimiento familiar temporal de urgencia para niños de 0 a 6 años tutelados por la Administración.












