Sineu tiene preparado un amplio dispositivo de seguridad para la celebración del Much, una jornada que se espera que vuelva a congregar a entre 12.000 y 15.000 personas en el municipio. El alcalde, Tomeu Mulet, ha explicado que a lo largo de este lunes, 10 de agosto, se movilizarán alrededor de un centenar de efectivos entre Policía Local, Guardia Civil, Protección Civil, servicios sanitarios y seguridad privada. El operativo comenzará desde primera hora de la mañana. Una docena de agentes de la Policía Local se encargarán de controlar la romería hacia el Puig de Reig, además de vigilar los accesos al Ayuntamiento durante el pregón.
En este punto se instalarán filtros de seguridad para impedir el acceso al recinto del Ayuntamiento con botellas y latas. «Los otros años ha funcionado muy bien», señala Mulet. El dispositivo matinal contará también con el apoyo de Protección Civil y una ambulancia.
El despliegue se intensificará por la tarde, cuando se activarán alrededor de 40 policías locales. A ellos se sumarán los efectivos de la Guardia Civil de la zona de Inca y agentes de unidades de intervención inmediata. Protección Civil también reforzará su presencia y habrá dos ambulancias disponibles.
Además, se instalará un hospital de campaña en ses Solls, en la zona del mercado, para poder atender posibles incidencias sanitarias durante las horas de mayor concentración de personas.
El Ayuntamiento considera que uno de los momentos más delicados llegará a partir de las 21 horas, coincidiendo con el final de la fiesta y el inicio del regreso de miles de asistentes. «Es el momento en el que la gente debe regresar a sus casas y muchas personas están bajo los efectos del alcohol. Cuando llega la noche es cuando se requiere un mayor esfuerzo», explica el alcalde.
Las barras exteriores podrán servir hasta las 21.30 horas, mientras que la música deberá detenerse a las 21 horas. Uno de los principales objetivos será conseguir una salida progresiva y ordenada del municipio. Para ello se han previsto refuerzos en el servicio ferroviario y un incremento de la seguridad privada en los andenes de la estación.
En la estación también habrá controles destinados a evitar la entrada en Sineu de botellas de alcohol y sustancias estupefacientes. Para el viaje de regreso se habilitará una pasarela que permitirá canalizar y controlar la salida de los asistentes desde el pueblo hacia los trenes.
Aparcamientos hasta las 22 horas
El dispositivo prestará también una atención especial a los aparcamientos habilitados para la fiesta, que contarán con seguridad privada. Se informará a los conductores a su llegada de que no está permitido consumir alcohol en estas zonas y de que todos los vehículos deberán abandonar los aparcamientos antes de las 22 horas. La medida pretende evitar que, una vez terminada la fiesta en el centro de Sineu, los asistentes permanezcan en las zonas de estacionamiento realizando botellón.
La celebración cuenta además con una normativa específica aprobada mediante decreto de Alcaldía que regula cuestiones relacionadas con establecimientos, barras, bebidas, baños y música. Entre las infracciones previstas figura la instalación de barras o mostradores sin la correspondiente autorización, o que superen las dimensiones permitidas. En estos casos se contempla su retirada inmediata y multas de hasta 2.500 euros. Servir bebidas en vasos no autorizados —deberán ser reutilizables— o hacerlo fuera del horario permitido podrá comportar sanciones de hasta 1.500 euros.
También se vigilará que los establecimientos mantengan abiertos sus baños durante las fiestas. Tenerlos cerrados podrá ser sancionado con multas de hasta 3.000 euros y con la correspondiente denuncia ante la conselleria de Salud. Por último, mantener música tanto en el interior como en el exterior de los establecimientos fuera del horario autorizado podrá suponer multas de hasta 1.000 euros.
Con este dispositivo, el Ayuntamiento pretende afrontar una de las jornadas de mayor concentración de personas del año en Sineu.
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