El Girona puso punto final a su pretemporada con un empate (1-1) frente al Nàstic de Tarragona en el Nou Estadi Costa Daurada, en el último ensayo antes del debut liguero del próximo fin de semana frente al Leganés en Montilivi. El conjunto de Quique Álvarez volvió a ofrecer una imagen competitiva, aunque no pudo conservar la ventaja lograda en la primera mitad y acabó cediendo las tablas ante un rival que fue creciendo con el paso de los minutos.
Después del empate del día anterior frente al Sabadell, el técnico apostó por un once completamente distinto, dando continuidad al reparto de cargas que ha marcado toda la preparación estival. A diferencia del conjunto tarraconense, que movió ampliamente el banquillo con dos cambios antes del descanso y ocho más a la hora de juego, Quique Álvarez únicamente realizó tres sustituciones durante todo el encuentro.
El Girona comenzó con personalidad y encontró pronto el premio. Apenas se habían disputado ocho minutos cuando Abel Ruiz firmó una de las acciones más destacadas de la pretemporada. El delantero valenciano se sacó un espectacular disparo desde fuera del área que se coló prácticamente por la escuadra, imposible para el guardameta grana, colocando el 0-1 en el marcador (8′).
Con la ventaja, el cuadro gerundense controló buena parte del encuentro, aunque el Nàstic nunca dejó de creer. Los de Tarragona fueron creciendo con el paso de los minutos y encontraron espacios para amenazar a la contra, obligando a los gironins a defender cada vez más cerca de su portería.
La insistencia local terminó encontrando recompensa a falta de ocho minutos para el final. Meshak culminó una rápida transición ofensiva con un preciso remate de zurda tras recibir un pase atrás dentro del área, batiendo a Vlad Krapyvtsov y estableciendo el definitivo 1-1 (82′).
El empate dejó un sabor agridulce para el Girona, que volvió a quedarse cerca de la victoria, pero cerró una pretemporada en la que Quique Álvarez ha podido repartir minutos, probar diferentes alternativas y sacar conclusiones antes del inicio de la competición. Ahora ya no habrá más pruebas: el próximo compromiso será oficial y el Leganés esperará en Montilivi para dar el pistoletazo de salida a una temporada en la que el único objetivo será pelear por el regreso a Primera División.









