«Ha habido algo muy raro que no hemos entendido muy bien los pasajeros. Nos han parado y nos han pedido la identificación. Nos han preguntado qué hacíamos aquí y a alguno lo han llevado a una sala», ha asegurado un joven procedente de Italia que fue entrevistado este sábado por la mañana justo después de que su vuelo aterrizara en el aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat, en Barcelona. Desde la medianoche, un centenar de agentes de la Policía Nacional destinados en siete aeropuertos españoles, en concreto en Málaga, Sevilla, Bilbao, Alicante y Valencia, además de Barcelona y Madrid, solicitan de manera aleatoria el pasaporte o el DNI a los viajeros procedentes de Italia, que son ciudadanos nacionales de terceros países. En las próximas horas, el restablecimiento de los controles fronterizos se extenderá a los aeropuertos de Islas Baleares y Canarias. Los principales aeropuertos italianos de origen cuyos vuelos están siendo objeto de estos controles son Fiumicino y Ciampino, en Roma; Malpensa, en Milán; Nápoles, Venecia y Florencia, una relación que, según el Ministerio del Interior, aumentará en los próximos días.
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