Llegaban bebés y niños pequeños, nadie está preparado para una tragedia así

Cuando Manuel Aparcero Fernández del Campo (Chipiona, Cádiz, 1979) se desplazó a la playa del Tarajal (Ceuta) para hacer el levantamiento del cadáver de la primera víctima de la crisis migratoria que estalló el pasado 30 de julio, no esperaba encontrarse con un infierno. Fue el primer médico forense en llegar. «La imagen era dantesca, nunca había visto algo así en 20 años de profesión», explica en conversación con este periódico.

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