La cala de Cantalares, en El Cabo, es uno de los espacios litorales más frecuentados de la ciudad de Alicante. En él cada día de verano se concentran decenas de personas con la limitación de la zona de aparcamiento, que tiene espacio para no muchos vehículos. Estos días, concretamente desde el viernes, los bañistas comparten espacio con dos tiendas de campaña, ocupadas por dos personas, que se han instalado de manera repentina, ante la sorpresa de todo el mundo.
Los dos acampados han sido desalojados por la Policía Local de Alicante, según han informado desde el propio Ayuntamiento, poco antes de las 18:00. La actuación policial se ha llevado a cabo después de que INFORMACIÓN publicara la noticia de la acampada en la playa alicantina.
Antes del desalojo, los vecinos de la zona explicaban que se trataba de dos personas de entre treinta y cuarenta años y de origen extranjero, aunque no sabían precisar la procedencia. INFORMACIÓN ha intentado hablar con ellos sin éxito y quienes frecuentan la zona, aunque admiten que no daban problemas, temían el efecto llamada.
“Llevan aquí desde el viernes, se han habituado un espacio y no hacen nada, se pasan la mayor parte del día dentro de la tienda”, explicaba Antonio Giner, un vecino de El Cabo. Otra bañista habitual, Gema Olcina, aseguraba que “no molestan nada” y que ha habido otros visitantes “que sí que han creado problemas”, aunque señalaba que la presencia de tienda de campañas en la zona no es nada habitual. “Duermen, salen, se bañan, se sientan en su mesa y no hacen gran cosa”, afirmaba.
En general, la sensación era de tranquilidad, aunque algunos temían que la llegada de acampados fuera a más si no se ponía freno al fenómeno. “No sé si son turistas o personas sin hogar, es cierto que no dan problemas, pero claro, si nadie para esto, se puede acabar convirtiendo en un camping”, alertaba Francisco Rodríguez. Junto a las tiendas se observaban mesas y algunos envases de comida.
Otra vecina que no quería dar su nombre decía que “lo que ocurre aquí se ve por toda la ciudad, pero a la playa nunca habían llegado, y pasan la noche, por las mañanas aún están durmiendo, no está claro si vienen a divertirse o a sobrevivir”, y señalaba la instalación puntual de alguna tienda en la cercana cala de Bonal.
El Cabo es otro de los puntos de la ciudad de Alicante en los que han proliferado las tiendas de campaña. También se han localizado en zonas céntricas como el monte Benacantil, el barrio de San Antón, el entorno de Casa Mediterráneo o en lugares más alejados como el PAU 2, Rabasa o la Zona Norte, una de las más vulnerables del término municipal, especialmente en el barrio de Colonia Requena. En estos últimos casos se trata de personas sin hogar, aunque en el caso de El Cabo no se descarta que los pernoctantes desalojados fueran viajeros.
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